Una obra Amsterdam: arquitectura moderna

ING House

ING House, Ámsterdam
ING House, Ámsterdam

Grandes muros vidriados manifiestan la transparencia en las operaciones financieras que allí se realizan, se pone de manifiesto el respeto y la responsabilidad por el medio ambiente mediante los recursos tecnológicos para lograr ahorro de energía y se pretende transmitir la creatividad y flexibilidad mediante espacios integrados tanto horizontalmente como en altura, logrando un rico e interesante juego de visuales.

La ubicación

El edificio está localizado al sur de la ciudad de Ámsterdam, en Zuidas, sobre la autopista de circunvalación vinculando dos áreas de diferentes características. Al oeste, el paisaje caracterizado por construcciones bajas y las maravillosas vistas al lago Nieuwe Meer y al este con los enormes rascacielos del distrito financiero de Zuidas. Desde el aspecto formal observamos que el edificio comienza de baja altura en el extremo occidental para luego elevarse a su máxima altura y mimetizarse con el entorno cosmopolita, sugiriendo la reconciliación entre dos paisajes muy diferentes.

LA EXPRESIÓN: Su forma tan particular provoca todo tipo de asociaciones, como por ejemplo “zapato de hierro o patín de hielo”. Estas metáforas han sido utilizadas como importante y exitoso recurso de marketing identificando a ING como una marca deportiva. Así también se los llama “los verdes” en clara alusión al compromiso medioambiental manifiesto en la construcción.

Corredor vidriado y planta sobreelevada
Corredor vidriado y planta sobreelevada

LA TECNOLOGÍA: El cuerpo del edificio se eleva del nivel de la autopista por medio de 16 patas en forma de V. Dichas patas se unen a cilindros de grandes dimensiones que descansan sobre bloques de acero enterrados. Acero y cristal son los materiales predominantes en la construcción. La estructura construida totalmente en acero permite una fachada de doble piel vidriada que parece independiente de su estructura. En esta doble piel es esencialmente un par de pieles de vidrio separadas por un corredor aéreo, de ancho variable, desde unos pocos centímetros hasta varios metros. Esta doble piel permite transiciones sin fisuras entre el vidrio y el revestimiento de aluminio a lo largo de toda la superficie ininterrumpida.

Los elementos propios de la tipología de doble cara vidriada integrada son los convencionales, sistema de aislamiento de muro cortina para evitar pérdidas de calor en el invierno y junto con una piel exterior que principalmente se utiliza como un captador solar que recibe y transporta calor en invierno pero que incorpora rejillas para extraer dicho calor en verano.

Lo innovador es la incorporación de aberturas en la piel exterior, operables manual o automáticamente. El espacio entre los dos muros vidriados se comunica a través de todo el edificio, desde el lado limpio (alejado de la autopista) hacia el lado contrario de la construcción.El aire de una fachada se dirige hacia la opuesta con el fin de crear corrientes de ventilación natural convirtiéndolas en parte del sistema de ventilación. En la fachada norte, junto a la ruta, la piel exterior amortigua el ruido de los automóviles y el humo mientras que en la fachada sur, la más cálida, las persianas se abren o cierran automáticamente cuando la temperatura se eleva. Se diseñaron ocho jardines interiores que contribuyen, conjuntamente con la cavidad entre vidrios, a la circulación de corrientes de aire.

Detalle de los patios interiores
Detalle de los patios interiores

Invertir en sostenibilidad. Un modelo a seguir

El sistema de aire acondicionado tiene acceso a un acuífero subterráneo natural debajo del edificio para almacenamiento y se hace circular mediante bombas de calor. Este sistema de almacenamiento de energía térmica está conectado a un par de tuberías. Para calefaccionar, el sistema de bombas de calor, con una bomba retira el agua de la tubería de agua caliente y rechaza a la tubería de agua fría, después de aislar la energía térmica. Para el enfriamiento el proceso se invierte.

Está previsto que el sistema de ventilación natural debe amortizarse por si mismo dentro de los siete años si se realiza un adecuado mantenimiento. “De acuerdo con algunas estimaciones de ingenieros ambientales especializados ciertos tipos de fachadas ventiladas pueden llegar a representar un ahorro del 30 al 50 por ciento.

El problema potencial podría ser la excesiva confianza en la tecnología para asumir el control total de los dispositivos mecánicos. La presencia de tal cantidad de mecanismos podría llegar a ser un problema si comienzan a deteriorarse. El mantenimiento o sustitución de éstos pueden resultar onerosos, aunque en este caso particular, con un amplio presupuesto aunado a la estabilidad económica no parece representar un inconveniente.

Detalle doble pared vidriada
Detalle doble pared vidriada

Otro de los inconvenientes con la incorporación de la tecnología, es el gran costo inicial, que algunas empresas no creen imprescindible o no están dispuestas a enfrentar. Quizás la única manera de garantizar un diseño y construcción ambiental responsable es incorporar la sostenibilidad ambiental en las leyes. Hasta entonces, la naturaleza económica de los negocios no hará ningún tipo de concesiones para destinar inversiones favorables al medio ambiente.

Ficha técnica: ING House, Ámsterdam. Diseño: Grupo ING arq. Roberto Meyer y Jergen Van Schooten. Año 2002.

ING House

Este artículo se publicó en la edición 2 de Vivir Urbano. Leer la edición completa