Cuatro estaciones, un solo destino: la creatividad
El nuevo teleférico conecta la ciudad de Innsbruck con el corazón de los Alpes.
El recorrido, de escasos veinte minutos, inicia en la estación urbana de Congress, para continuar hacia la estación de Lówenhaus, umbral del puente curvo que cruza el río Inn.
Una vez que lo atraviesa comienza el trayecto casi vertical en dirección a la tercera parada llamada Alpenzoo. La circulación por esta pronunciada pendiente es posible gracias a que el vehículo cuenta con un sistema de giro para las cabinas que consigue mantener a los pasajeros en un plano horizontal. Después de recorrer 1,8 kilómetros a 10 metros por segundo y ascender 288 metros, alcanza la estación de Hungerburg, la de mayor tamaño y la que posee la morfología más compleja.

El proyecto abarcó el diseño de las cuatro estaciones y el puente que a la salida de la estación Lówenhaus.
En la búsqueda de un lenguaje fluido se optó por contraponer elementos generando situaciones espaciales diferentes en cada estación. Se logró un paisaje artificial con cubiertas ligeras y orgánicas, construidas con vidrio de doble curvatura sobre basamentos de hormigón.
“Cada estación tiene su propio contexto único, la topografía, altitud y la circulación. Se estudiaron los fenómenos naturales como las acumulaciones glaciares y los movimientos de hielo por que queríamos utilizar en cada lugar el lenguaje fluido de las formaciones de hielo natural, como un río congelado en la montaña.” Zaha Hadid

Los arquitectos han utilizado un diseño de última generación para crear la aerodinámica de cada estación apoyándose en las tecnologías de fabricación de la industria del automóvil.
Los nuevos métodos de producción como la CNC (Control numérico por computadora) y el termoformado garantizaron una traducción muy precisa y automática de la generada por ordenador en el diseño en la estructura.
“El ferrocarril refleja el compromiso continuo de la ciudad a los más altos estándares de arquitectura y empuja los límites del diseño y la tecnología de la construcción. Estas estaciones son el punto de referencia mundial para el uso del vidrio de doble curvatura en la construcción.” Zaha Hadid

Puente curvo sobre el río Inn soportado por cables tensados en dos mástiles de 30 metros de altura.
Zaha Hadid explica su temor ante los valores conservadores que están surgiendo: “No han afectado a la arquitectura inmediatamente pero afectarán a la sociedad y eso es lo que me preocupa. El mundo se ve cada vez mas dividido, la diferencia entre personas se está haciendo más grande. Uno tiene que esforzarse por una sociedad igualitaria y liberal.”
Zaha Hadid
Sus propuestas asombran por la belleza de sus formas espaciales, el uso de los materiales y su adaptación al entorno.

Nacida en Bagdad (Irak), se graduó en matemáticas en la Universidad Americana de Beirut, estudió arquitectura desde 1972 a 1977 en la Architectural Association de Londres.
Es una arquitecta que permanentemente fuerza las fronteras de la arquitectura y el urbanismo. Su trabajo experimenta la calidad espacial, extendiendo e intensificando los paisajes existentes con el alcance de una estética visionaria que revoluciona todos los campos del diseño, desde los pequeños objetos, pasando por el diseño de muebles e interiores hasta sus gran intervención en escala urbana.
Centra sus preocupaciones en el compromiso simultáneo de la práctica, la enseñanza e investigación. Ha ganado aclamaciones académicas y públicas.

Zaha es la única mujer ganadora del Premio Pritzker, 2004. Este premio se entrega anualmente a un arquitecto en vida, de cualquier país, que haya mostrado a través de sus proyectos y obras las diferentes facetas de su talento como arquitecto y haya contribuido con ellas al enriquecimiento de la Humanidad.
Esta fue su reflexión al recibir el reconocimiento:
“Hay cierta opinión sobre las mujeres arquitectas, así que eso hace más difícil tratar con ese concepto y aceptarlo. Espero que con esto las cosas puedan cambiar, porque se habla demasiado sobre el hecho de que soy la primera mujer en conseguirlo. Puede ser que esto abra el debate respecto a por qué no hay suficientes puestos para las mujeres en arquitectura.”
Su obra es extremadamente extensa.
Ficha técnica: Ubicación: Innsbruck, Austria. Proyecto: Un puente y 4 (cuatro) Estaciones de ferrocarril por cable. Cliente: INKB (GmbH Innsbrucker Nordkettenbahnen) Asociación público-privada. Tamaño: 2500 m². Año: 2004 – 2007. Diseño: Zaha Hadid con Patrik Schumacher. Arquitecto del proyecto: Vietzke Thomas. Fotografía: Hélêne Binet, Iwan Baan y Huthmacher Werner.


