Una obra Arquitecta

Cristina Aguilera

Cristina Aguilera

Las obras más recientes de la arquitecta Cristina Aguilera son dos viviendas situadas en el barrio privado “Los Naranjos”, ubicado en Las Chacras, Juana Koslay. Con una tipología de construcción que, desde hace un tiempo ha tomado bastante auge y todo hace presumir una gran aceptación por parte de los usuarios.

La tipología se desarrolla en planta baja. Consta de un estar–comedor, cocina lavadero, toilette, tres dormitorios, dos baños y cochera para dos autos.

En ambas viviendas se optó por planteos en L a fin de generar espacios exteriores de mayor riqueza, ya sean abiertos o semi cubiertos logrando fachadas con más movimiento.

Cristina Aguilera

Pérgolas y galerías ofrecen espacios posibilitantes de la vida al exterior, e invitan a realizar diversas actividades de recreación sumamente gratificantes, disfrutando de las imponentes visuales de las sierras aledañas.

Constructivamente

Se optó por aplicar el sistema de construcción tradicional. Estructura de hormigón armado, columnas, bases y vigas de carga, muros de ladrillón, cimientos de hormigón ciclópeo y revoques a la cal exteriores y yeso en el interior, completan la obra.

La carpintería usada es de aluminio color blanco con grandes paños vidriados. Elección que garantiza la hermeticidad y evita el mantenimiento posterior. Las aberturas fueron enmarcadas en molduras que enfatizan la fachada.

Cristina Aguilera

Los techos se resolvieron con losas cerámicas planas, con las aislaciones y pendientes correspondientes para evitar filtraciones de humedad y asegurar condiciones óptimas de habitabilidad.

Se construyó la correspondiente estructura sismo – resistente de acuerdo a la legislación vigente.

Formalmente

Más allá de cumplir con los requisitos técnicos, estas viviendas se insertan en el entorno manteniendo toda la fuerza de la identidad del paisaje.

Planta y fachada
Planta y fachada

El aprovechamiento de vistas y orientaciones más favorables son, sin duda, los elementos generadores del proyecto. Rodeadas de verde, parecen partir de la premisa de apropiarse del entorno, riquísimo en visuales.

Una arquitectura de síntesis, austeridad en las fachadas e interesantes volumetrías conforman la expresión formal de la obra.

Una arquitectura sin adornos, en donde los llenos y los vacíos, los opaco y lo transparentes se relacionan en sereno equilibrio.

Las terminaciones exteriores con revoques a la cal, pintados al látex, no compiten con el entorno sino que se integran, como parte del paisaje.

Este artículo se publicó en la edición 4 de Vivir Urbano. Leer la edición completa