Una mirada Lo nuevo

Estar, ser… vivir

Estar, ser… vivir

La sala de estar es un espacio que nos identifica, revela nuestra personalidad, nuestras emociones, dice tanto de nosotros más que nosotros mismos. Reflejan cultura, buen gusto y elegancia. Es la ventana de nuestros conceptos y valores, es un espacio lleno de vida donde la vida ocurre. Es allí donde la familia se reúne, el espacio de la recreación, el ocio y el lugar de bienvenida.

Cuando se piensa en la sala de estar ponemos en juego nuestra imaginación, abrimos la mente a todas las posibilidades creativas que implican el mobiliario, las texturas y los colores. Imaginamos cada rincón en función de las variadas actividades que planteamos vivenciar.

No importa el estilo, importa nuestro propio estilo, porque más allá que sea clásico, minimalista, étnico, rústico, vanguardista o moderno, importa que todos los que están quieran volver, que todo invitado respire hospitalidad, importa las posibilidades de disfrutarlo y de ser feliz.

Estar, ser… vivir

Lugar del encuentro, de la familia y del amor. Sólo resta hacer de ellos un lugar cómodo y confortable, al abrigo de cualquier amenaza, el lugar que nos contiene y nos ampara.

No se olvide “es el lugar donde sucede la vida.”

Elija, diviértase creando, imagine; delire, anímese. Imprima su personalidad en el entorno cotidiano, atrévase a los colores que iluminan el alma. Viva las formas, disfrute las texturas. Su familia, sus amigos y sus sentidos lo agradecerán.

Estar, ser… vivir
Estar, ser… vivir
Estar, ser… vivir
Estar, ser… vivir

Este artículo se publicó en la edición 8 de Vivir Urbano. Leer la edición completa