La Ruta 20 sirve actualmente a dos propósitos diferentes y antagónicos. Uno el de arteria rápida para trasladarse a lugares como El Volcán, Potrero de Los Funes, El Trapiche, etc. (circulación rápida de paso) y como lugar de destino, de calle principal del sector por haberse constituido como importante vía comercial y de servicios.
Uno de los mayores inconvenientes lo constituyen las paradas de colectivos para la transferencia de pasajeros, ya que al detenerse ocupan casi media calzada, obstaculizando no sólo la libre circulación comandada por los semáforos, sino que se convierten en inmensas moles estáticas conformando peligros no deseables que la práctica vial y el sentido común nos señalan.
Luego, tras la apertura del semáforo, se manifiesta también el nerviosismo de muchos que consideran que su tiempo de espera fue innecesario por cuanto no hubo ningún vehículo ni transeúnte que circulara por las calles transversales, (distintas jerarquías de vías) y tratan de recuperar el tiempo “perdido” acelerando bruscamente, en el mejor de los casos, ya que otros deciden obviar el semáforo en rojo. Está estrictamente comprobado que cuando el semáforo no satisface las necesidades reales, el usuario lo percibe reaccionando con procedimientos intuitivos naturales tales como “salir a fondo”, no respetar las indicaciones pasándolo en rojo, amén de conducir en un estado de tensión e irritación, generando resultados inversos a los pretendidos.

Si bien es cierto que existen algunas otras alternativas en cuanto a vías de comunicación para acceso a una localidad, tienen el defecto de estar restringidas a un solo objetivo de simple traslado origen-destino, olvidando los básicos principios de integración y desarrollo que deben satisfacerse en los proyectos de factibilidad vial.
Por lo anteriormente expuesto se desarrollan algunas propuestas, como la ejecución de dársenas para el ascenso y descenso de pasajeros del transporte público utilizando racionalmente los espacios de banquinas y del canal existente (previo entubado) constituye una solución a mediano plazo. Se pretende liberar la calzada, flexibilizar el tránsito vehicular, aumentar la visibilidad de ingreso y egreso del colectivo, otorgar seguridad al pasajero en su ascenso y descenso, individualizar con mayor facilidad los sectores de paradas, constituyendo en definitiva un ordenamiento ciudadano.
La supresión de los semáforos sobre Ruta 20, pareciera ser una propuesta retrograda, más al ser analizada tendremos, seguramente, otra sensación.

a) Su gestación fue efectuada sin ningún estudio ni análisis de situación, inducida por las derivaciones de un accidente doloroso que exigió algún tipo de medidas, más ellas no fueron evaluadas por el poder público como corresponde, a quien la sociedad ha delegado esta responsabilidad, por cuanto simplemente se decidió encomendar de forma simplista a dichos aparatos (semáforos) la solución de una problemática que tenía otras aristas.
b) La práctica diaria demuestra la ineficacia de la semaforización ya que además de los accidentes que se producen en los cruces semaforizados, de los cuales la crónica nada dice, existen también y en mucha mayor medida, choques por detrás y los accidentes por exceso de velocidad en la apertura del semáforo.
c) Nos preguntamos si no se estará castigando demasiado a quienes circulan por Ruta 20 en beneficio de quienes, en una muy escasa proporción, circulan por las calles transversales, provocando implícitamente un altísimo costo social en tiempos perdidos, polución, consumos de energía, etc.

d) Si se pretende controlar la velocidad puede efectuarse con simples y rigurosas medidas de control hacia los inadaptados. Esto exige un mayor esfuerzo del poder público, él cual no está acostumbrado ya que le es más cómodo trasladar medidas sin sentido a la sociedad entera que realizar investigación, estudio y concienzudos análisis.
e) Desde el punto de vista del cuidado del medio ambiente, al cual la Provincia jerarquizó al unirlo al desarrollo, me permito simplemente la cita referida a la contaminación por uso de combustibles fósiles en las paradas y aceleraciones innecesarias por semáforos mal proyectados, ¿o acaso esto no es afectación del medio ambiente?
Proyecto de una nueva vía rápida
Se ha propuesto hace ya varios años, la ejecución de una vía rápida con traza contigua al curso del río Chorrillos, que funcione como mano “de ida” hacia el circuito turístico chico.

El retorno, ya está solucionado por el Camino de la Aguada de Pueyrredón.
Se propone la Ruta 20 de doble sentido de circulación y en consecuencia de baja velocidad, para ser utilizada como una arteria habitantes de Juana Koslay.
Subrayando la temática paisajística en el entorno del cauce del río y tomando como ejemplo, diseños en ciudades europeas con esta problemática o, sin ir más lejos, la sistematización del Río Iº o La Cañada en la ciudad de Córdoba, ejemplos todos de conjunción entre lo ambiental y el progreso (Ley IX-0749-20109).
Agotando el asunto, espero despertar inquietudes para quienes avizoran el futuro, contemplando el ferrocarril como primordial elemento de transferencia entre nuestra ciudad Juana Koslay, la capital y la ciudad de La Punta.
Quedará para las próximas ediciones de VIVIR URBANO la presentación de este sustancioso proyecto que vendría a solucionar los conflictos de tránsito que se han manifestado anteriormente..



