Los intrépidos avances tecnológicos han incurrido en el ámbito de la lectura llevando millones de ejemplares a su versión digital y se han desarrollado variados dispositivos electrónicos creados exclusivamente para tal fin. No obstante, muchos mortales seguimos eligiendo los libros impresos. Un estudio realizado por la neurocientífica Sandra Aamodt afirma que la lectura en la Pc es entre un 20% y un 30% más lenta que si se lee el libro en forma impresa. No se pueden rayar y marcar y ni hablar cuando queremos guardar ese pétalo de rosa que perfumó nuestro corazón. Además ¿sobrevivirán los formatos digitales los cientos de años que lo hicieron los libros impresos? Sin importar la respuesta, muchos de nosotros seguimos comprando ejemplares impresos y disfrutamos de su textura, su olor, de prestarlos, de regalarlos y de lucirlos en nuestras bibliotecas. Y he aquí nuestro tema ¿dónde ubicar a estos portadores de historias que desafían nuestra inteligencia motivando nuestro ingenio y lucidez? ¿Cómo diseñamos ese espacio para sumergirnos en ese mundo de fantasía donde creamos nuestros propios personajes y le inventamos el rostro, la voz y hasta el paisaje? Aquí proponemos algunas alternativas: mire, imagine, elija… proyecte la suya.








