Una historia 50 años de ausencia

Le Corbusier

Casa Curuchet, 1949, La Plata, Argentina. La única obra en America Latina, hoy declarado monumento histórico.
Casa Curuchet, 1949, La Plata, Argentina. La única obra en America Latina, hoy declarado monumento histórico.

Su nombre verdadero era Charles-Edouard Jeanneret nació el 6 de Octubre de 1887 en La Chaux-de-Fonds, Suiza y murió hace 50 años un 27 de Agosto de 1965 en la Costa Azul, Francia.

Estudió artes y oficios en Suiza para más tarde desplegar su talento como pintor, escultor, escritor y arquitecto en Francia. Sus obras fueron siempre polémicas pero sin duda fue el padre del urbanismo moderno.

Teórico por naturaleza, la filosofía de diseño de Le Corbusier se inspiró fuertemente en los conceptos matemáticos utilizados por Leonardo da Vinci, como el número áureo y las series de Fibonacci, las cuales utilizaba como base para sus proporciones arquitectónicas (El Modulor).

Villa Savoye 1928 (Poissy, Francia)
Villa Savoye 1928 (Poissy, Francia)

Él extendió la idea de espacio psicofísico donde los sentidos, visual, sonido, tacto resuenan juntos en un campo unificado a través de la armonía de las proporciones.

A los 18 años (1905) construyó su primera casa: "Pero pude manejar piedras, ladrillos y me interesé en los materiales, en su valor específico, en que construir es emplear materiales, respetar las leyes de la resistencia, inventar medios para vencer la resistencia. Y entonces me hice arquitecto, como se debe, para con Dios quizás, no oficialmente.”

Fundó la revista "L´Esprit Nouveau” en 1918 y escribió artículos tan controvertidos como interesantes. Es allí donde surge su seudónimo: “Escribí los Tres consejos para arquitectos, y dije, "no los firmo Jeanneret, mi apellido, sino Le Corbusier", y así nació el maldito Le Corbusier, con ese artículo. Este y los siguientes artículos, hicieron mucho ruido.”

Pabellón Philips, Bruselas (1958)
Pabellón Philips, Bruselas (1958)

"Los tres consejos a los arquitectos fueron: el plano, el volumen y la superficie. Provocaron enojo en la profesión, me juzgaron grosero, pero yo les recordaba algo fundamental.”

En 1920 formula sus cinco postulados sobre la nueva arquitectura: bloques elevados sobre pilotes, planta libre, fachada libre independiente de la estructura, ventanales longitudinales y cubiertas planas ajardinadas. Entre los edificios de esta época se destacan el Pabellón del Esprit Nouveau en París (1925), la villa de Monzie en Garches (1927) y la villa Savoye en Poissy (1929-1931).

“Arquitectura o Revolución” es una obra fundada en su creencia en que la arquitectura eficiente e industrializada era el único modo de terminar con la revolución de clases. Escribió más de cuarenta libros sobre su visión de la arquitectura.

Pabellon Esprit Nouveau. Paris (1925)
Pabellon Esprit Nouveau. Paris (1925)

Fue un visionario al expresar:"Los grandes problemas de la construcción moderna serán resueltos por la geometría. El ingeniero, inspirado por la ley de economía y conducido por el cálculo nos pone de acuerdo con el universo, logra la armonía. La arquitectura es el juego inteligente y magnífico de los volúmenes reunidos bajo la luz.”

Hoy se debate su ideología y su estrecha relación con el nazismo.

Según afirma el periodista Xavier de Jarcy en su nuevo libro, Le Corbusier formó parte del círculo de Georges Valois, fundador del primer partido fascista francés en 1925, quien se apasionó por sus rascacielos de acero y cristal.

Viila Stein, Francia (1927)
Viila Stein, Francia (1927)

“El fascismo es exactamente eso: una organización racional de la vida nacional”, dejó escrito ese líder. Más tarde, Le Corbusier colaboró con un movimiento patronal de ultraderecha y con distintas revistas filofascistas, en las que defendió “la limpieza” de las grandes ciudades, concepto que le obsesionaba y que abarcaba incluso una supuesta inmundicia humana.

Le Corbusier reclamaba la expulsión al campo de los ciudadanos más pobres, a los que no dudaba en llamar “detritos”. Este mes termina la muestra en el museo Pompidou de Paris teñida de polémica por sus vínculos con el totalitarismo.

La exposición pretende entender su trabajo a través del concepto de proporciones humanas como principio universal y su intervención en el espacio urbano.

Icono, (1963). En madera de Iroco y Caoba policromada
Icono, (1963). En madera de Iroco y Caoba policromada

Este artículo se publicó en la edición 28 de Vivir Urbano. Leer la edición completa