Una historia Premio Pritzker 2016

Un diseño verdaderamente grandioso

Centro de Innovación de la Universidad Católica de Chile (2014) Santiago de Chile
Centro de Innovación de la Universidad Católica de Chile (2014) Santiago de Chile

“Alejandro Aravena es un precursor en trabajar de manera colaborativa para producir poderosos proyectos que afrontan los desafíos más importantes del siglo XXI” ha dicho el jurado que otorgó el premio Pritzker al mejor trabajo de arquitectura. La ceremonia de entrega se llevará a cabo el próximo 4 de abril en la sede de las Naciones Unida en Nueva York.

De 48 años, Alejandro Aravena es un arquitecto de nacionalidad chilena que se ha convertido en el primer ganador de este premio en su país. Otros latinoamericanos ganadores de este premio fueron Luis Barragán (1980), Oscar Niemeyer (1988) y Paulo Mendes da Rocha (2006).

“Su obra da oportunidad económica para los menos privilegiados, mitiga los efectos de los desastres naturales, reduce el consumo de energía y proporciona acogedores espacios públicos. Innovador e inspirador con sus trabajos muestra cómo la arquitectura puede optimizar la vida de las personas” manifestó el Jurado.

Torres Siamesas, campus Universidad Católica de Chile (2005) Santiago de Chile
Torres Siamesas, campus Universidad Católica de Chile (2005) Santiago de Chile

“Ningún logro es individual. La arquitectura es una disciplina colectiva. Por eso pensamos, con gratitud, en todas las personas que han contribuido a dar forma a una enorme diversidad de fuerzas en juego”, resaltó Aravena al serle comunicado el galardón.

Alejandro Aravena está liderando una nueva generación de arquitectos que tienen una comprensión holística del entorno construido y ha demostrado claramente su capacidad para elevar los resultados de la práctica de la arquitectura como un esfuerzo artístico.

Desde su Chile natal, ha conseguido mucho y al hacerlo de manera tan significativa ha ampliado claramente el rol del arquitecto.

Un diseño verdaderamente grandioso
Un diseño verdaderamente grandioso

Este artículo se publicó en la edición 31 de Vivir Urbano. Leer la edición completa