La idea generadora del proyecto nace de una fuerte memoria activa del cliente, de sus raíces italianas y de la importancia del patio como organizador de las actividades propias de las antigüas viviendas en Italia.
Este proyecto tiene como eje central un patio concebido como un espacio de vida que evoque las imágenes conectadas con la niñez del propietario, en las antigüas casas italianas, que vinculaban todos los ambientes girando en torno a un patio.
Con este concepto se proyectó una vivienda introvertida, donde la vida en ella es hacia dentro y no hacia fuera donde se conciben los distintos espacios completamente unificados y con conexiones directas donde conviven el trabajo, el estudio, la recreación y el vivir cotidiano, todos articulados por el patio central que proveerá un espacio de tranquilidad y plenitud a la vivienda.

La morfología pura y simple resalta, como la línea del tiempo, los elementos horizontales, acentúados por la gran cornisa marcada por los techos y aleros, sin interrupciones.
A diferencia del umbrío patio tradicional de aquellas épocas este fue aggiornado a los tiempos de hoy incorporando más verde y más transparencias.
El patio, pulmón de la casa, mejora la calidad de vida. Regula las condiciones ambientales dentro de la vivienda distribuyendo la ventilación e iluminación en cada uno de los espacios alrededor del mismo. La vegetación ayuda a refrescar el micro clima interior, manteniendo los niveles de temperatura y humedad adecuados para lograr el confort de los usuarios.

El sector de las habitaciones es el área con mayor privacidad, no obstante mantiene la conexión directa al patio central. La convivencia con el exterior de esta zona está dada por grandes aventanamientos, que permiten la iluminación natural de los espacios.
Los colores tierra utilizados bañan los recuerdos de la tierra natal que, combinados con el blanco puro brinda la iluminación necesaria para lograr una fachada de gran armonía y elegancia.





