Soluciones Arquitectura textil

Vestir el espacio

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La arquitectura textil ha tenido protagonismo desde el origen de las civilizaciones. Sus primeras manifestaciones fueron en las civilizaciones griegas y romanas como refugios o viviendas transitorias, empleando cueros tensados para luego incorporar las telas.

En el siglo XX se redescubre el principio de “tienda” aplicada no sólo para las estructuras temporales, sino también para los edificios permanentes.

En la década de los 60s se empezó una etapa de difusión del sistema constructivo con una relevancia creciente en nuestros días gracias al uso de tecnología especifica.

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Hoy existe un mercado altamente especializado e inclusive una diversidad de tejidos y polímeros que permiten las más variadas formas y colores.

La arquitectura textil viste espacios arquitectónicos desarrollando una sastrería industrial a medida, creando espacios integrados y funcionales con elevado valor estético.

Dentro de las ventajas constructivas está su liviandad con el consecuente ahorro en costos de estructuras y la gran respuesta que presenta a factores climáticos incluídos el viento y la nieve.

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Dos características que la hacen inigualable son la protección contra la intemperie y la libertad de diseño. Sus aplicaciones son tan infinitas como la imaginación de los profesionales que la adopten. Es así como la podemos encontrar en estructuras móviles, fachadas, espacios urbanos, centros comerciales, polideportivos y todos tipo de cubiertas además de toldos y sombrillas tanto en viviendas como de uso comercial.

Su transparencia y elasticidad permiten llevar a cabo diseños exclusivos y cubrir grandes superficies.

Las membranas de PVC con película protectora confieren a la superficie propiedades antiadherentes, lo que significa que el material permanece resistente a la suciedad y es fácil de limpiar. Tienen una vida útil cercana a los veinte años con gran resistencia a la tracción y una flexibilidad que no garantiza ningún otro material. Además son de baja inflamabilidad y resistencia al plegado. Ideales para cubiertas, techos y fachadas.

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Su diseño, especificaciones técnicas de fabricación, montaje y arriostramiento requieren de profesionales especialistas de ingeniería y arquitectura. Son estructuras estáticas estabilizadas que están siempre en condición de tensión y de no tener el cálculo apropiado, pueden colapsar.

La forma clásica es la de vela con un mínimo de cuatro esquinas sujetadas diagonalmente a las columnas mediante cables tensores de anclaje.

También se tiene la llamada de arcos que son las encuadradas en un marco de acero o las de punta que se obtienen instalando estructuras de soporte, montadas linealmente o en puntos específicos.

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Los Diseños suspendidos son los preferidos cuando se trata de diseños artísticos y se montan generalmente sobre columnas y tensores que estiran la membrana y sus bordes logrando cubiertas de hasta cien metros de luz, sin deformarse ni romperse.

Las Cubiertas de aire son superficies pretensionadas neumáticamente, o sea infladas con aire de alta presión.

El material de cubierta se elige de acuerdo al proyecto teniendo en cuenta las pretenciones estéticas, el color y la necesidad de luz.

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Las ventajas constructivas están relacionadas con los rápidos tiempos de planificación y montaje además de tener mantenimiento de bajo costo.

Son reciclables, no producen polución ni desperdicios y su emplazamiento no tiene impacto medioambiental, razones más que suficientes para posicionarse en el mercado con un crecimiento sostenido y diversificado.

Características

Poco peso. Translucidez. Aspecto formal. Diseño orgánico.

Se aplica como

Estructura. Cerramiento. Cubierta.

Aspectos formales y funcionales

Posibilidades de modificarse. Transparencia. Reversibilidad. Bajos costos. Sustentabilidad, posibilidades estéticas y diversidad de diseño. Soluciones irrealizables con otros materiales tradicionales. Fuerte definición y expresión formal del proyecto.

Este artículo se publicó en la edición 38 de Vivir Urbano. Leer la edición completa