Una obra

Simbólico y real

La Casa Espiral vista lateral
La Casa Espiral vista lateral

En 2016 Joeb Moore fue incluido en el Salón de la fama del diseño de Nueva Inglaterra, que citó su trabajo como “una increíble colección de edificios residenciales pensados, complejos y llamativos”.

El estudio de Moore está situado en Greenwich a apenas 50km de Nueva York y conocido por su intelecto en el diseño y la construcción innovadora. Se diversifica entre lo social y lo físico, la convención y la invención. Se relaciona astutamente con la historia y la cultura visual, social y política de la que es parte activa.

Se enfoca en la discordia entre casa y hogar, en cuestiones ontológicas de la vivienda y la búsqueda de conexión y significado:

La Casa Espiral fachada posterior
La Casa Espiral fachada posterior

“Creemos que un "hogar" no es una casa en absoluto; se trata menos de una forma fija o incluso un lugar, sino más un viaje a través del tiempo y la cultura en sí, una búsqueda y regreso a casa que nos confronta con una comprensión más profunda de nosotros mismos, el mundo y otros. Este viaje a través de la identidad propia puede descubrir momentos poderosos y psicológicos de belleza, deleite, misterio y duda.”

Es profesor adjunto de arquitectura en Barnard en el departamento de arquitectura de la Universidad de Columbia y profesor visitante en la escuela de arquitectura de Yale.

Sus proyectos son modernos tanto en estilo como en concepto. Tras veinticinco años de exitosa trayectoria, Moore combina con plenitud su carrera docente con la sensibilidad de su trabajo. Piensa que como educador, tiene una comprensión mucho más amplia y es más consciente de lo que sucede en el mundo.

La Casa Espiral
La Casa Espiral

En la intimidad de su estudio reflexiona que la piedra angular del buen diseño es la compasión y la empatía: “Para mí, una casa es un marco para la vida. Es un viaje a través del tiempo y la cultura que debería profundizar nuestra experiencia humana. ”

La Casa Espiral (Spiral House – Old Greenwich) ha sido uno de sus trabajos más premiados. Está situada en Connecticut en el estuario de Long Island Sound, EEUU. En un entorno de luz, aire y mar logra una simbiosis entre dos sistemas geométricos, uno proyectivo (fijo) y el otro radial (dinámico). A través de un sistema de superposición y transgresión especial y geométrica, se intercambian los ámbitos tanto público como privado, aspectos internos y externos, una casa que se encuentra íntimamente ligada a los alrededores y que aún así representa lo indeterminado y enigmático, justo como el agua.

Se seleccionaron revestimientos de madera de cedro y grandes ventanales para facilitar vistas extraordinarias de Long Island Sound. Hormigón por su durabilidad y resistencia ante las tormentas que, de vez en cuando, llegan a New England. El contraste entre la estructura de madera en espiral, su superficie vertical de madera escamada las rampas de concreto, y el sistema de cortina muro de vidrio reflectante, producen un espectro rico y variado de efectos sensoriales que emulan y representan dentro del contexto del paisaje, a la costa y su atmósfera.

La Casa Tudor fachada posterior
La Casa Tudor fachada posterior

La Casa Tudor (Tudor house) está situada en los suburbios de Nueva York y fue diseñada en 1929. Moore realiza una ampliación y renovación total del conjunto centrado en la creación de un lazo permanente entre el paisaje interior y exterior. Una prolongación acristalada del espacio físico y visualmente expansivo en madera clara, metal oscuro y paredes claras, proporcionando un telón de fondo “contemporáneo pero no frío” para la colección de arte del cliente. Revestida en cedro teñido de color carbón, sobresale de la parte trasera, con ventanas de vidrio de piso a techo. Este nuevo plan abierto mantiene la especificidad programática a través del empleo de pequeños cambios de sección, que definen áreas de uso separadas sin interrumpir las vistas. La masa de construcción de la adición es un volumen de una sola planta lo que permite vistas verdes desde las habitaciones del segundo piso y produce un contraste dinámico contra las paredes Tudor de estuco blanco existentes. El resultado inspira una vida moderna en un hogar de casi un siglo. En el diseño de interiores Mónica Fried aporta su experiencia logrando espacios exquisitos y la perfecta combinación entre lo nuevo y lo viejo..

La Casa Tudor fachada principal
La Casa Tudor fachada principal
La Casa Tudor fachada posterior
La Casa Tudor fachada posterior

Este artículo se publicó en la edición 43 de Vivir Urbano. Leer la edición completa