El nombre científico de la planta es Cannabis sativa, y sí, la marihuana y el cáñamo pertenecen a la misma familia cannabácea de plantas florales.
El cáñamo y la marihuana se diferencian por su morfología, por el uso que se le da a la planta y por su composición. La marihuana tiene un alto contenido de THC (tetrahidrocannabinol), el cannabinoide que provoca el efecto psicotrópico, mientras que en el cáñamo los niveles de THC son muy bajos. El cáñamo se ha cultivado para obtener materias primas mientras que en la marihuana se ha buscado potenciar el efecto que produce el consumo de sus flores, ya sea para uso medicinal o recreativo.
La concentración de THC puede llegar al 25% mientras que en el cáñamo es menor al 1% donde no presenta efecto psicotrópico.

Si hacemos historia recordaríamos que en Asia, el cáñamo se cultiva hace más de cuatro mil años como materia prima textil y se fue modificando su cultivo y rendimiento con el objeto de producir aceites, fibras y celulosa, que a nivel industrial tienen múltiples usos.
En su composición, el cáñamo aloja en el interior de su tallo una parte leñosa muy rica en celulosa con lo cual se produce uno de los productos más relevantes llamado plástico biodegradable o bioplástico, actualmente utilizado en el revestimientos de las puertas en algunos modelos de BMW, Mercedes Benz y Bugatti.
El mundo ya lo considera el material del futuro ya que es el sustituto potencial del plástico petroquímico con excepcionales características desde su ligereza y durabilidad, considerando que es biodegradable y además su producción es de las más amigables con el medioambiente.

El gran potencial no se limita al plástico, abarca también al papel, industria textil, la construcción y productos alimenticios ya que su semilla tiene una alta concentración de ácidos grasos insaturados y un 35% de materia proteica.
El plástico de cáñamo, como todos los productos derivados del mismo y los materiales de construcción basados en componentes vegetales, absorbe carbono. Los cultivos absorben CO2 a medida que crecen, reteniendo el carbono (el elemento básico de todas las plantas y animales) y liberan oxígeno.
El cáñamo cosechado está esencialmente compuesto de carbono absorbido de la atmósfera y cuando el cáñamo se utiliza para fabricar materiales duraderos, se previene la reintroducción de dicho carbono en la atmósfera como CO2. Esta cualidad ayuda a combatir el calentamiento global, al contrario de la producción de plásticos petroquímicos, que generan grandes emisiones de CO2 y derivados tóxicos.
El cáñamo en el mundo
Francia es actualmente uno de los mayores productores de fibra de cáñamo a nivel mundial con más de 15.000 hectáreas cultivadas y zonas del país especializadas en el cultivo y venta de fibra de cáñamo a través de cooperativas y grandes empresas.
La mayoría de los países industrializados tienen al cáñamo como un cultivo estratégico dentro de su producción primaria.
El cáñamo se cultiva en los siguientes países: Australia, Austria, Canadá, Chile, China, Finlandia, Francia, Alemania, Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte, Hungría, India, Japón, Holanda, Nueva Zelandia, Polonia, Rumania, Rusia, Eslovenia, Suiza. También producen cáñamo industrial en Egipto, Corea, Portugal, Tailandia, Nepal y Ucrania.
Actualmente, la cantidad de productos de cáñamo disponibles comercialmente es todavía algo limitada, sobre todo debido a las restricciones vigentes sobre el cultivo industrial del cáñamo (y cualquier otra forma de cannabis) en la mayor parte del mundo.
La actual escasez de su explotación se debe en gran medida a la inercia de la industria y a los intereses económicos de ciertos sectores industriales, para los que la reintroducción del cáñamo a gran escala, supondría una amenaza muy real para el status quo corporativo.
En algunas situaciones se conocen productos de cáñamo de baja calidad y precio relativamente elevado debido a la falta de infraestructuras, que no hacen justicia a la verdadera potencialidad de sus productos.
Cultivo de cáñamo
En cuanto a sus las características de cultivo, es tan rápido que en 120 días ya está proporcionando fibra. Como la planta ensombrece el suelo, no posee competencia, por lo que los resultados de producción de fibra son mayores, pero además deja preparado el suelo al usarse en otros cultivos. Mejora la capacidad productiva de los suelos y el ecosistema.
Se estima que el cáñamo produce casi 3 veces más fibra por hectárea que el algodón y 6 veces más que el lino. Al no requerir productos químicos se obtiene un material libre de sustancias tóxicas que puedan dañar la salud. También posee cierto nivel de regulación de humedad, por ser altamente poroso. Como es una fibra, con bastante lignina y sin constitución proteica, los insectos y otros pequeños invertebrados no presentan una amenaza.
Es una alternativa real a la deforestación causada por la industria papelera, ya que estas plantas crecen rápidamente y se cortan cada año como otro cultivo agrario, obteniéndose un gran tonelaje anual de celulosa, fibras y aceites al mismo tiempo, sin tener que cortar árboles, de mayor impacto ecológico y más lento crecimiento. Una hectárea de cannabis sativa L puede producir en tres meses el cuádruple de material que una de árboles de 15-20 años de edad. El papel de cáñamo es más resistente que el de pulpa de madera y no requiere de ácidos, ni cloro. Además, puede ser reciclado de forma óptima hasta siete veces, mientras que el convencional de madera sólo hasta cuatro.
El cáñamo se considera la fibra textil de origen vegetal más larga, suave y resistente. La tela que se elabora con ella puede presentar diferentes calidades, a veces más áspera, y otras más suave que el algodón. También es más aislante, fresca, absorbente y duradera. Ha sido la fibra más utilizada y considerada el estándar para medir la calidad del resto de fibras naturales. Una hectárea de cáñamo puede producir el doble de fibra que una de algodón. Además, el cáñamo no requiere de los numerosos pesticidas que se utilizan para el cultivo del algodón y entre otras ventajas, necesita tan sólo una quinta parte del agua para su correcto desarrollo.
El cáñamo en Argentina
Argentina supo de los beneficios del cultivo de cáñamo hace muchos años, don Manuel Belgrano en 1797 redactó un documento donde aconseja y da las utilidades del cultivo de lino y cáñamo para el bienestar de la región.
Se cultivaron unas 300 mil hectáreas en rotación con la fibra de lino. Argentina fue productora y desarrolló este cultivo por más de 100 años.
Hoy se encuentra totalmente prohibido su cultivo. La Ley 21.671- del 28 de octubre de 1977 establece:
ARTICULO 1° – Prohíbese en todo el territorio de la República la siembra, plantación, cultivo y cosecha de la Adormidera (Papaversomniferum L.), del Cáñamo (Cannabis sativa L.) y de la Coca (Erythroxylon coca Lam).
ARTICULO 2° – Prohíbese la tenencia, comercialización, importación, exportación y tránsito a través del territorio nacional de la Cannabis (marihuana), sus aceites y resinas (Haschisch) sus semillas.
ARTICULO 3° – Comuníquese, publíquese, dése a la DIRECCION NACIONAL DEL REGISTRO OFICIAL Y ARCHIVESE.
Ventajas del cultivo
1. Le daría sustentabilidad a la producción primaria Argentina ya que por su devolución de nutrientes resulta esencial incluirlo en cualquier esquema de rotación de cultivos.
2. Las extensiones de tierra de Argentina hacen pensar en la posibilidad de hacer productos de valor agregado y exportar al mundo.
3. Le daría un nuevo impulso a la agro industria.
4. Después de sembrar cáñamo los rendimientos de cultivos como trigo y papa aumentan un 10% por la mejora de la estructura física del suelo por su gran desarrollo radicular.
5. No requiere de insumos químicos por lo que podría ser un cultivo para desarrollar cerca de las áreas urbanas.
6. Insume cinco veces menos agua que cualquier otro cultivo.
7. Es biodegradable, reciclable y su industrialización es de bajo impacto ambiental.



