En esta época tan minimalista, blanca y sin texturas, todavía se siguen prefi riendo los muros de piedra natural y a pesar de ser uno de los sistemas constructivos más antiguos aún son una gran fuente de inspiración.
La arquitectura con muros de piedra, la más antigua y la más popular, ha sido incluida en la lista representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Unesco, porque se remonta al Neolítico, hace unos 10.000 años, y se encuentra en todo el mundo.
Se trata de una técnica profundamente arraigada en los territorios rurales porque ha permitido construir cabañas, cercos para el ganado, terrazas agrícolas, pozos, pircas, etc. pero también llegó desde hace tiempo a las ciudades.

En la actualidad, aún es posible encontrar muchos maestros artesanos que dominan esta antiquísima técnica, y arquitectos que diseñan muros y fachadas de piedra con la técnica antigua pero con toda la seguridad de la arquitectura moderna.
Ampliamente utilizado para exteriores, también es popular para interiores, agregando un encanto rústico a las chimeneas, pisos e incluso escaleras. Tal vez las formas más visuales de exhibir los patrones naturales y la textura de la piedra son creando un detalle, o bien usar roca expuesta para construir las paredes de una habitación completa. Un muro de piedra puede ser hermoso para una vivienda, pero construirlo requiere investigación y planificación.
La primera decisión que se debe tomar es si desea un muro de “piedra seca” o un muro asentado sobre mortero, lo que significa que si el muro se construirá solo de piedra apilada o si se utilizará mezcla en su construcción. Esta decisión influirá en las formas y tamaños de las rocas a utilizar en la pared. Sea cual sea el tipo de muro que se elija construir, la selección de piedras es crucial para la expresión y funcionalidad del muro pero en ambos casos, embellecerán la vivienda y aportarán ese aire especial de autenticidad y nobleza.

Las piedras se consiguen en una amplia variedad de formas, colores y texturas que funcionarán prácticamente, con cualquier paleta de colores interiores. Las sombras que producen realzarán sus caracteristicas brindando expresión tanto espacios interiores como exteriores.
La piedra expuesta es una declaración de diseño que puede valerse por sí misma para crear una apariencia y textura sin igual en una pared interior.
Si bien la piedra parece ser una opción natural para los hogares de cierto tamaño y estilo, es posible que se sorprenda con la facilidad que se puede integrar en interiores contemporáneos y hasta en quinchos rústicos. Instalar un muro de piedra de piso a techo detrás de una escalera minimalista o como detalle puntual en la sala de estar o en la fachada tendrá resultados excelentes.

Agregar o construir en piedra crea una atmósfera romántica, transmite sensación de rusticidad y comodidad ya que a veces se asocian con bodegas, castillos y refugios de montaña provocando una sensación conmovedora. Es sorprendente cómo algo tan duro y frío puede traducirse en una característica interior tan cálida y acogedora
Un solo muro de piedra es suficiente para resaltar un espacio interior agregando mucha textura y creando un interesante punto de atención añadiendo profundidad e interés al ambiente. Será un espacio con cierta robustez reforzando la idea de seguridad y estabilidad. En otras palabras, los muros de piedra interiores jerarquizan los espacios de una manera única y muy atractiva.
Las características naturales del material, textura, color, imperfección y tamaño se pueden enfatizar a través de la iluminación logrando un juego de luces y sombras muy atractivo y que variará según la hora del día.

La piedra es un material muy duradero y de bajo mantenimiento que se adapta a cualquier presupuesto y también proporcionan excelente aislamiento térmico y acústico adicional.




