Este proyecto, de los arquitectos Orlando Molina y Egle Cristiano es el trabajo final para la Maestría en Arquitectura Hospitalaria, Diseño, Organización y Gestión. Especialización en Gestión y Diseño del Recurso Físico en Salud
Perceptualmente ameno es el concepto que define la propuesta y es el calificativo que pone en valor el gesto del edificio del nuevo hospital para la ciudad de Juana Koslay.
Se propone una estrategia de intervención urbana en función de la interpretación de las características del lugar.

El nuevo Hospital de Juana Koslay estará ubicado en una zona estratégica de la ciudad, donde la conexión a San Luis Capital y el gran San Luis (Juana Koslay, Potrero de los Funes, El Volcán, La Punta entre otras) será la prioridad.
El edificio estará orientado a la especialización de neurología y traumatología, incluyendo la atención ambulatoria específica, con rehabilitación para pacientes adultos y pediátricos con discapacidades físicas y/o neurológicas. Se prevé el desarrollo de actividades con modernas técnicas intensivas e integrales, con internación común pero también de cuidados intensivos esperando se convierta en un centro de referencia provincial y nacional en la especialidad.
Se tuvieron en cuenta espacios recreativos, educativos y de reinserción a la vida cotidiana que complementen la actividad tanto para adultos mayores como para los deportistas de alto rendimiento.

La propuesta es un espacio arquitectónico integrado y vinculado muy fuertemente con el espacio exterior, capaz de constituirse en un lugar de identidad ciudadana y hacedor de urbanidad. Será una propuesta urbanística nueva en la ciudad, ya que la mayoría de los centros de salud se encuentran en el microcentro, con múltiples inconvenientes de conexión y accesibilidad vehicular en horas pico. Cabe destacar que la descentralización en la zona propuesta tomará en cuenta las accesibilidades a nivel peatonal, vehicular, transporte público y ambulancia. La idea adoptada es una expresión de interacción entre el entorno verde natural del dique Cruz de Piedra y la nueva arquitectura del hospital. Los espacios de sala de espera e internación tendrán conexión visual con el paisaje natural de las sierras, el verde y el espejo de agua de dicho dique.
El edificio se encontrará emplazado continuando la línea determinante de la costanera del dique Cruz de Piedra, buscando la mejor orientación.
El juego de figuras geométricas yuxtapuestas tanto en planta como en volumetrías logra una armonía en los espacios y estética en el exterior que impone la “nueva salud”.

“La arquitectura para nosotros no puede limitarse a dar forma a necesidades programáticas – funcionales, previamente establecidas, aunque se deba tomar las mejores decisiones para resolverlas, sino que se debe interpretar en primer lugar un problema planteado, añadiendo a las condiciones reales, propuestas que surjan de una responsable reflexión sobre el sitio, el tema problema y su relación e interacción con la ciudad. Es este el marco conceptual es en el que queremos inscribir nuestra propuesta.“


