Un lugar San Luis: Paisajes naturales

Protejidos y transformados

Posible corredor de áreas protegidas
Posible corredor de áreas protegidas

Las Sierras Centrales son fuente de un patrimonio que representa la identidad más marcada de San Luis y el importantísimo colector y proveedor de agua de recarga de las cuencas hídricas subterráneas.

“……Sus paisajes serranos nos reparan entre arroyos, ríos, verbenas, espinillos, aves y algún que otro zorro que se cruza en el camino. Después de una gran lluvia el aroma de las hierbas y el sonido del agua nos deleita la jornada y nos calma………”.

Con la intención de investigar la transformación del paisaje en el Macizo Central de San Luis, fuimos relevando trazados y fragmentos que muestra el territorio: alteraciones, movimientos, dinamismos de los intereses económicos y usos antrópicos. Recolectando datos, visualizando superficies intervenidas, configurando una cartografía que identifica áreas de infraestructuras, ciudades, cultivos y diques para comprender la información existente sobre las Sierras.

Posible corredor de áreas protegidas
Posible corredor de áreas protegidas

En su contexto geográfico macro, el Macizo Central se encuentra entre una gran superficie de campos productivos que trasciende los límites provinciales hacia el este y hacia el oeste y el comienzo de zonas desérticas que se sitúan como una especie de barrera ante el avance de los cultivos.

Las ciudades o poblados relevados ocupan una superficie menor y más concentrada, comparado con las áreas de cultivos que resultan de carácter expansivo, como en la zona de la localidad de San Martin.

La Provincia cuenta con Áreas Naturales Protegidas determinadas como áreas comprendidas dentro de ciertos límites bien definidos, especialmente consagradas a la protección, que sobresalen en el contexto natural, destacándose por sus condiciones ambientales, su flora y fauna y por sus bellezas escénicas. Por estas razones se convierten en ámbitos de un valor excepcional para las regiones que las contienen; comprendiéndola poéticamente como precisos paraísos terrenales de conservación del Siglo XXI, ante el avance económico productivo sobre las tierras. Intercalando las capas geográficas de las áreas protegidas operativas de la Provincia y el macizo Central de la Sierras Centrales de San Luis, surge la inquietud de la continuidad o vinculación entre estos territorios para potenciar el valor de su naturaleza ecológica.

¿Cuáles serían los corredores de biodiversidad vinculantes, a partir de los cuales se revelaría un nuevo mapa, o capa, del territorio a considerar al momento de proyectar una nueva intervención? La identificación de patrones de distribución de especies vulnerables en San Luis revela una concentración significativa de biodiversidad en el norte de la provincia, especialmente en los límites de la ecorregión del Chaco Seco, como así también en el corredor natural que conecta el Parque Nacional Sierra de las Quijadas con el Parque Nacional Quebrada del Condorito (Córdoba). Según Candolle, la distribución de las especies no es aleatoria, sino que responde a factores ecológicos y geobiológicos que otorgan identidad a cada región.

Las especies endémicas, nativas y altamente amenazadas que habitan en estos ambientes presentan una distribución específica y limitada, volviéndolas especialmente sensibles a las alteraciones del hábitat.

En este contexto, resulta fundamental para la planificación territorial considerar los corredores ecológicos que conectan las áreas protegidas y los sectores de mayor solapamiento de biodiversidad, favoreciendo el flujo genético como la movilidad de las especies y mantener procesos biogeográficos esenciales, como la dispersión de semillas, la migración de fauna y el equilibrio hídrico; que dependen de la conectividad paisajística.

La superposición de trazos biogeográficos y el uso de SIG (Sistema de Información Geográfica) han permitido identificar zonas clave donde la concentración de especies vulnerables es mayor.

La evidencia científica y el análisis espacial respaldan la urgencia de incluir en el diseño los corredores ecológicos como parte integral del desarrollo territorial de San Luis.

Considerando estos conectores biológicos vitales y vinculantes de nuestros paisajes naturales, protegidos y transformados, hoy es absoluto y necesario proyectar intervenciones que sean precisas contribuciones y/o soluciones ambientales que podrían liberar las cargas negativas y contaminantes de los usos antrópicos sobre la naturaleza.

Este artículo se publicó en la edición 90 de Vivir Urbano. Leer la edición completa