Seguramente los que afirman que no son buenos tiempos para la gráfica, porque las costumbres cambiaron, porque la televisión y la Internet dominan el campo comunicacional o porque sencillamente sus costos son altísimos, no estén del todo equivocados. Aún así, quienes hacemos VIVIR URBANO, asumimos los riesgos y con el inconfundible acento del optimista, con la perseverancia del convencido, pero por sobre todas las cosas con muchísimo trabajo, logramos editar nuestro primer número.
Y aquí estamos. Ustedes y nosotros. Otra vez la sociedad insoslayable del lector con la obra; la necesidad de leer para conocer y la vocación de escribir para que se conozca.
La consigna fue crear un espacio alternativo de difusión de proyectos, asesoría profesional, mano de obra, materiales y precios en el rubro de la construcción para favorecer el vínculo entre la oferta y la demanda, o en otras palabras, entre ustedes y nuestros anunciantes.
Único, por sus características, VIVIR URBANO indaga y da a conocer toda actividad relacionada a la construcción y el impacto que grandes y pequeñas inversiones causan en el desarrollo urbano de la ciudad.
Nuestro desafío es gustar y servir. Es por ello que nos propusimos llegar a ustedes a través de un lenguaje claro y sencillo con la esperanza de lograr la mejor comunicación. Ojalá vayamos por buen camino.
