Los polos opuestos se encuentran en una misma pieza de cerámica para armonizar la suave pureza del blanco y la elegante fuerza del negro.
Opacos o brillantes, blancos puros o negros absolutos, simbolizan el equilibrio de dos fuerzas antagónicas.
Ambos colores combinados dan la sensación de equilibrio y una óptima definición de imagen.

Los blancos sinuosos fluyen al igual que el agua que deslizan. Las aristas angulosas inspiran solidez y nobleza. El ying y el yang, lo femenino- masculino, frio – caliente, dos polos opuestos de energía y un gran impacto de contraste.



