Comunicar a través de la arquitectura y proyectar la misma lógica al entorno y al ambiente. Comenzando por un diseño simple e inteligente, los locales comerciales pueden ser modernos, clásicos, minimalistas; lo importante es entender las potencialidades de cada lugar para hacerlas propias. Tener una idea del estilo, la altura, los materiales y el uso del color. Elegir Los materiales que comuniquen la elegancia de lo formal o dejar fluir la imaginación para definir un estilo casual que invite a nuevas experiencias. Planificar con consistencia la organización y ambientación del interior para lograr un espacio atractivo y cómodo que le permita al cliente transitar con libertad y acceder a la diversidad de productos que allí se comercializan.
En locales comerciales encontramos una amplia gama de rubros y productos dirigidos a un mismo objetivo: Que el cliente desee entrar, estar, comprar y principalmente volver.
Esta ardua tarea comprende desde el diseño arquitectónico hasta la formación del equipo de ventas, que en conjunto con otras acciones, delinearan la imagen y el concepto que se desea transmitir a los consumidores. La combinación de todos estos factores es lo que "añade valor" y nos diferencia a la hora de ser elegidos.

Cada aspecto se diseña pensando en el cliente: Los colores, los materiales, la estética del edificio, la fachada, la vidriera, la organización del espacio, la ambientación interior, la exposición de mercadería, la iluminación, la temperatura ambiente, la música, las etiquetas, el material gráfico, la publicidad. Todo debe transmitir un mismo mensaje y para ello, hay que tener claro quienes son los destinatarios e interpretar sus gustos y necesidades para poder satisfacerlos.
La distribución de todos los elementos debe realizarce de una manera clara, los exhibidores hay que pensarlos atractivos e innovadores. Utilice colores vivos y alegres, cree puntos focales, tiene que ser una decoración completamente original y personalizada. Los locales deben transmitir dinamismo y vitalidad en cada uno de los detalles y organización del espacio comercial.
La iluminación nos permite resaltar el producto que se exhibe y crear la atmósfera adecuada para percibir el espacio de una forma particular. No olvide que el proyecto de iluminación debe comprender todos los momentos del dia, inclusive la hora en la que el local esté cerrado.

La vidriera representa el 25% de las ventas y el objetivo de distinguirse y diferenciarse. Sintetiza y refleja el estilo de la tienda, lo que es y lo que vende. Visibilidad, unidad, coherencia visual, creatividad y sorpresa, son conceptos fundamentales para un buen resultado. Emite un sinfín de mensajes subliminales y los transeúntes son los receptores de estos mensajes
Si su objetivo es el consumo masivo, trabaje con una iluminación general, materiales económicos y exponga en su vidriera la mayor cantidad de productos posibles con precios visibles y claros.
Si apunta a un segmento selecto y exclusivo, utilice materiales y revestimiento de calidad, cree espacios escenográficos con iluminación focalizada sin acumulacios de productos y precios apenas visibles.

“Las últimas tendencias en Europa y Nueva York, muestran locales despojados y paredes estampadas con fotografías gigantes (Photowall), frases o figuras. Este es un recurso que de a poco va instalándose como preferencia de muchos. No hay rubros que queden excluídos, ya que es una herramienta que ofrece innumerables diseños e ideas a medida.” (Victoria Lemos, Decoradora de Interiores)





