Perfectos para cualquier jardín, los estanques crean un lugar de paz, armonía y belleza. Nos involucran con la naturaleza y la vida. Son fáciles de construir y adaptables a cualquier espacio exterior. El éxito reside en la correcta planificación de su emplazamiento y proceso constructivo.
Un jardín de agua o estanque de jardín es un ecosistema que necesita por lo menos cuatro horas de luz solar diaria además de agua limpia y bien oxigenada, por ello, a la hora de decidir la ubicación deberá tenerse en cuenta las siguientes consideraciones:
• Ser lo suficientemente asoleado pero no demasiado expuesto para evitar la evaporación de agua y el crecimiento de algas unicelulares, que son causantes de la llamada agua verde.

• Protegido del viento y la caída de hojas caducas.
• Lejanos a los arboles para no ser alcanzado por sus raíces ni desprendimientos.
• En terrenos irregulares procurar una zona donde no reciba material de arrastre en épocas de lluvias.

• Fácil acceso y buena vista para que sea un punto decorativo y poder apreciarlo
Los tamaños pueden variar de acuerdo al espacio disponible. Es bueno considerar que un estanque grande puede recrear más fácilmente la actividad biológica de un estanque natural. Al contrario uno muy pequeño necesita más mantenimiento para evitar la evaporación del agua, el exceso de algas o controlar su temperatura y oxigenación.
La profundidad mínima sugerida es de setenta centímetros basada en la necesidad de crear un espacio apto para la vida de los peces.

En cuanto al material es preciso señalar que se pueden usar piezas prefabricadas, receptáculos contenedores que deseen reciclarse o bien construirse in-situ. De éstos últimos haremos referencia a la técnica para llevarlos a cabo.
La forma puede ser muy variada y responderá a la topografía del terreno y el gusto de cada uno. En cuanto al interior pueden ser planos pero incorporar desniveles es aconsejable para el desarrollo de la flora y la fauna semejante al hábitat natural.
Para comenzar es necesario quitar las plantas y hierbas antes de la excavación. Luego delinear el contorno conforme al resultado deseado. Durante la excavación retirar las piedras y raíces procurando bordes lisos de manera tal que facilite la adherencia del manto protector y evitar posibles roturas. Es conveniente colocar una capa abundante de arena bien fina en fondo y compactarla. Luego alisar bien las paredes y cubrir completamente con una membrana impermeable que exceda generosamente los bordes.

Se puede utilizar membranas impermeables, geomembranas o bien film de polietileno, en todos los casos el material debe ser flexible, 100% impermeable y resistente. Tener en cuenta que el espesor va a estar en función del tamaño del estanque y los precios varían considerablemente según marca y características técnicas.
El paso siguiente es llenar el estanque de agua limpia y dejarlo reposar durante 48 hs para posibilitar el afianzamiento del manto al terreno. Cumplido el plazo, comienza el embellecimiento de los bordes que darán rienda suelta a la imaginación y creatividad. La coronación con piedras naturales permite una buena fijación de la membrana y le dan belleza y aspecto natural. En su interior colocar plantas acuáticas, peces, juncos, flores acuáticas, piedras que sobresalgan del agua, etc. Las posibilidades son tan variadas como divertidas. Las cascadas, peces, algas y plantas acuáticas producen oxígeno y promuevan procesos saludables para la vida del estanque.
Características de las plantas acuáticas
Las flotantes viven directamente en el agua, de tejidos esponjosos que les permiten flotar.

Las emergentes, si bien realizan la fotosíntesis debajo del agua, asoman hojas y flores.
Las sumergidas mantienen el equilibrio del estanque por que emiten oxigeno.
Las palustres son las que se adaptan a suelos inundados.
Las plantas deben adecuarse a la temperatura y condiciones del agua. Se recomiendan: En Verano-Primavera: Cola de zorro, Espada amazona y Riccia. En invierno: La elodea y vallisneria, algunos lirios como el Jacinto.
Para que haya vida y salud dentro de un estanque, tiene que haber oxígeno. Si bien las plantas colaboran a la oxigenación es aconsejable colocar un filtro que provea oxígeno y mantenga el agua libre de impurezas.
Especies acuaticas: Cabomba australis, Ceratophyllum demersum, Vallisneria spiralis, Panicum elephantipes, Nymphaeas (nenúfares), Victorias regias, Eichornia crassipes (camalotes).
Algunas especies de peces adaptables entre los 25° y los 2° de temperatura: Barbus semifasciolatus, Carassius, Corydora Paleatus, Gambusia, Koi.
Un estanque promueve una actividad biológica saludable en el jardín. Para mantener peces sanos se debe mantener el agua limpia y proporcionar una alimentación balanceada.



