Una obra “Repensando” los espacios escolares

Escuela Nelson Mandela

Escuela Nelson Mandela

La organización y disposición de los espacios, nos dicen mucho de una obra de arquitectura, de su filosofía, de sus prioridades, de los valores que intenta transmitir. Una escuela es un lugar de aprendizaje, de creación y contención y se deben considerar todas las variables que condicionan estos procesos sobre todo cuando los usuarios principalmente son niños. En cada proyecto y sobre todo en esta escuela se ve clara la intencionalidad, el lugar del alumno en el centro, la metodología de aprendizaje, la flexibilidad y apertura al entorno…. en definitiva la arquitectura nos da muchos indicios sobre el proyecto educativo que se implementará. Por lo tanto, se deben diseñar las escuelas pensando cuales actividades van a llevarse a cabo intentando que cada espacio contribuya a favorecer las dinámicas más efectivas para el aprendizaje de los alumnos.

Con su imagen moderna e informal esta escuela integra la oferta de las escuelas públicas de la Provincia y ha sido bautizada con el nombre de “Nelson Mandela”, por el famoso abogado y político sudafricano, ganador del Premio Nobel de la Paz y fiel luchador contra el Apartheid. Es conocida también como la Escuela de la Uocra, por el barrio donde está situada.

Sin adornos excesivos y de expresión amigable, el edificio escolar de la Ciudad de La Punta se impone aún sin pretenderlo. Y lo hace, no solo respondiendo a la función sino con un marcado interés en la forma, logrando una expresión estética tranquila pero innovadora en esta tipología de edificios.

Ingreso principal
Ingreso principal

Por su forma extendida, el edificio logra desarrollar todas las actividades en un nivel. Sólo hay un bloque de mayor altura, que sobresale del conjunto. Es el volumen central, un prisma rectangular que se convierte en el referente del conjunto, el hito que permite percibirlo a la distancia y lo jerarquiza dentro del barrio. El ingreso, con una importante zona de transición, acentuado por el tratamiento con colores y alturas es claramente identificable.

Se destacan los espacios abiertos, las salas polivalentes, los espacios adaptables a diferentes funciones así como los pensados específicamente para ciertas actividades. Es evidente el interés puesto en el respeto y cuidado del medio ambiente a la hora de pensar en esta escuela, siempre buscando maximizar la iluminación natural por la importancia para crear un clima de trabajo sano, alegre y positivo contribuyendo a ofrecer un buen nivel de confort ambiental y visual.

Fue premisa del diseño vincular al edificio con el barrio ofreciéndoles a los vecinos espacios de uso públicos que lo integren a la comunidad, un requisito que según los especialistas ya imposible de eludir de las nuevas corrientes en arquitectura en educación. Con fuerte inclinación a proyectos tecnológicos bilingües ofrece a la comunidad importantes proyectos de participación.

Patio de formación
Patio de formación

El sistema constructivo es tradicional, con estructura sismoresistente y se utilizaron materiales que se destacan, por su expresión formal como las estructuras metálicas en cubiertas y pórtico de ingreso. La carpintería, de generosas dimensiones, de color blanco cuenta con sistema de protección para evitar robos.

En el proyecto y la ejecución de éste edificio todo sirve para que cada pedacito, cada espacio, sea un ámbito ganado para los chicos ayudándolos a que la ruta del aprendizaje sea cada día un poco más entretenida.

Escuela Nelson Mandela

Este artículo se publicó en la edición 16 de Vivir Urbano. Leer la edición completa