Una mirada La bicicleta como medio de transporte universal

El mundo sobre ruedas

El mundo sobre ruedas

¿Por qué a medida que pasan los años más personas utilizan la bici como vehículo de movilidad? En el mundo actual se han registrado más de 800 millones de bicicletas que deambulan por distintas ciudades y transportan a sus pasajeros a distintos destinos como al trabajo, a hacer las compras, al cine, entre otras actividades que comúnmente realizamos.

Este vehículo, que nació como un juguete para los más chicos, se ha convertido en uno de los modelos de transporte más utilizados por las personas a la hora de hacer ejercicio o de movilizarse de un lugar a otro por las ciudades. En definitiva, ha modificado significativamente y marcado diferencias en el desarrollo de las urbes de la actualidad. Las ciudades se han ido sumando de un modo avasallante a este medio, por lo que ha sido necesario adaptar sus estructuras y dotar a los espacios de nuevos caminos, bicisendas y ciclovías, estacionamientos y comercios de alquiler. Particularmente en países como Canadá, Suiza, Alemania, Holanda, China, India, algunas zonas de Polonia y de los países escandinavos, este es uno de los medios de transporte más utilizado. En ellos, las personas manejan su bicicleta a diario dándole una importancia mucho mayor, a diferencia de otros países, y otorgándole un lugar prioritario en el desarrollo de la infraestructura vial.

Entre los beneficios que se perciben por su uso, se destaca que se trata de un medio de transporte sano, ecológico, sostenible y económico, que nos permite trasladarnos tanto por la ciudad como por las zonas rurales. Su uso implica contribuir al medio ambiente, ya que no genera contaminación acústica ni de gases en el mismo. Tampoco su reparación genera grandes gastos, y podemos hacerlo nosotros mismos por nuestra propia cuenta. Asimismo, un motivo más para elegir la bicicleta, es la lógica congestión vehicular que este medio puede sortear y que significa mayor rapidez, previsibilidad y autonomía a la hora de circular por las calles de una ciudad. Por su parte, es un medio de transporte saludable, que contribuye fundamentalmente al bienestar general de las personas. La batalla cotidiana contra el tráfico aumenta la presión arterial, disminuye la tolerancia, provoca frustración, mal humor y agresividad. La movilidad en una bicicleta no tiene límites de edad ni condición social, cualquier persona puede subirse a este medio y emprender un viaje. En conclusión, la bicicleta como medio de transporte aumenta notablemente nuestras capacidades de movilidad en una ciudad de tráfico complicado, mejora nuestra calidad de vida desde el punto de vista de la salud y no perjudica el medio ambiente ya que no emite gases contaminantes. Además, aporta a la infraestructura y a la economía de los centros urbanos ya que su uso trae aparejada la construcción de vías de circulación y la instalación de comercios de alquiler, venta, fabricación y reparación de bicicletas.

Particularmente, nuestra provincia apuesta fuertemente al uso de la bici como medio de transporte diario y ha convertido la adquisición de ellas por parte de los alumnos de primer año de los colegios secundarios, como una política de Estado que debe llevarse a cabo por todos los gobiernos de turno.

Este artículo se publicó en la edición 16 de Vivir Urbano. Leer la edición completa