Soluciones Máquina para colocar ladrillos

Emperador y robot

Emperador y robot

Publio Elio Adriano, emperador de Roma del 117 al 138, es conocido por la construcción del Muro de Adriano, el anfiteatro de Nimes, el anfiteatro de Venus, el Castillo de Sant’Angelo y los puentes del Tíber. El Muro de Adriano fue una muralla levantada para mantener la estabilidad económica y marcar la frontera entre Britannia y el Imperio Romano, lo que hoy está ubicado aproximadamente en la frontera entre Escocia e Inglaterra. Gracias a esta construcción, que fue realizada en corto tiempo para la época y a su fama de viajero y constructor, los científicos han creado el robot que lleva su nombre, Adriano X. Estos robots tienen como objetivo hacer mejoras en las áreas de velocidad, precisión, seguridad y residuos para el sector de la construcción utilizando cartografía 3D avanzada y un sistema de guías laser que aseguran que cada ladrillo esté colocado correctamente.

Por supuesto, el beneficio principal no es solo la precisión sino que puede funcionar eficientemente 24 horas al día y siete días a la semana. Capaz de poner 1000 ladrillos por hora y programarse para cada medida de ladrillo, se cree de que estos nuevos robots podrían revolucionar la industria de la construcción. Los robots se montan sobre camiones con un brazo retráctil de aproximadamente 33 metros y pueden realizar todas las tareas actualmente desempeñadas por los obreros de la construcción, pero mucho más rápido y por períodos más largos de tiempo. Si bien la máquina es bastante grande, puede acceder a cualquier sitio de la construcción, ya que simplemente puede ser conducida y estacionada allí donde se necesita. El robot puede cortar, moler y colocar ladrillos mientras la base del robot permanece estacionada y su enorme brazo trabaja. El proceso es en realidad, bastante sencillo. Para construir un edificio o una vivienda, varios cientos de ladrillos se colocan cuidadosamente en la cinta transportadora del robot de gran alcance. Luego de esto, se llena una cavidad con una cantidad específica de adhesivo destinado a pegar cada bloque para después comenzar con la colocación de ladrillos. El pegamento elimina la necesidad del mortero tradicional, por lo que el robot puede construir hilada sobre hilada en muy poco tiempo y sin ayuda humana. Está programado para dejar los espacios para puertas, ventanas, cableados y tuberías, según sea necesario. Hemos visto impresionantes avances en las tecnologías en el sector de la construcción en los últimos años, el Building Information Modeling (BIM), el uso de la realidad virtual, drones, la cartografía láser en 3D, impresoras 3D gigantes, entre otros y todos aportaron a mejorar la industria de la construcción, pero el robot sería sin duda quien, por su economía de tiempos, revolucionará las técnicas de la construcción. El desarrollo tecnológico va a pasos agigantados permitiendo expandir su ámbito de aplicación. La construcción de una vivienda posiblemente se verá favorecida en tiempos y quizás en calidad, al evitar errores humanos, pero también es probable que signifique la pérdida de muchos puestos de trabajo. Todo tiene sus ventajas y contras. Habrá que esperar.

Emperador y robot

Este artículo se publicó en la edición 35 de Vivir Urbano. Leer la edición completa