Durante la semana del diseño en Nueva York, la feria de diseño colectivo 2016 presentó la serie “Pantógrafo” de Ian Stell. El diseñador ha desarrollado el sistema estructural del pantógrafo para adaptarlo a una amplia gama de aplicaciones en muebles y objetos. La Serie Pantógrafo toma su nombre de la herramienta de dibujo, un dispositivo de copia mecánica desarrollada en 1603 para el escalamiento y la copia de texto e imágenes. Stell se interesó en el dispositivo al completar su tesis de maestría en muebles de la Escuela de Diseño de Rhode Island. “Las posibilidades de las formas en que se pueden utilizar son ilimitadas” manifestó. Stell estaba ansioso por ver si el movimiento horizontal del paralelogramo articulado también podría ser transmitido verticalmente en la pata de una mesa. Puso a prueba su teoría mediante la creación de prototipos y pronto se encontró con una multitud de agujeros en trozos de madera y de articulaciones con pasadores. La colección de objetos capaces de transformarse a través de una secuencia de varias configuraciones y composiciones admiten una variedad de organizaciones espaciales, donde las piezas se pueden achicar para caber en espacios reducidos o aumentar de tamaño si fuera necesario. El asiento de arce teñido tête à tête se extiende desde 83cm. a una longitud total de 243 cm. utilizando pivotes de latón internos. La pieza de edición limitada es capaz de expandirse y contraerse, ofreciendo una gama de configuraciones de asientos para el ámbito doméstico. Del mismo modo la “Mesa dinámica” elaborada a partir de roble blanco, se transforma de una mesa compacta de 218cm. en una mesa ampliada de 287 cm. Aunque Stell ha establecido un sistema para la construcción de estos objetos, no serán producidos en masa en el corto plazo. Big Pivot es la única que se produce y vende en Nueva York por u$s 20.000. Stell ve la serie Pantógrafo más como el ejemplo de una metodología que espera aplicar a la creación de piezas personalizadas, específicas para los clientes que saben apreciar la complejidad del diseño. “Hay una gran parte de mi trabajo que es como una coreografía”, dice. “Se trata de la forma que se mueve y transforma de una manera poética. Todos mis diseños están en un lugar entre la poesía de los objetos funcionales y los que sólo son funcionales. No dudo en perseguir algo, incluso si es increíblemente complejo. En lo que a mí respecta el mundo es complejo y la naturaleza se trata de complejidad, y aunque estoy muy feliz que muchas personas tienen un enfoque reduccionista para el diseño y al arte, no es la forma en que lo pienso.”






