El 8 de junio de 2015 el arquitecto estadounidense Frank Lloyd Wright (1867- 1959, Wisconsin, EEUU.) cumpliría 148 años y en honor a su gran legado arquitectónico le dedicamos esta nota.
Padre de la arquitectura orgánica, fue pionero en el uso de nuevas técnicas constructivas. Impuso el uso de bloques de hormigón prefabricados, revolucionó el mundo del aire acondicionado y paneles de calefacción e instaló el concepto de iluminación indirecta.
Lejos de la monumentalidad, Wright creaba una arquitectura basada en el cuerpo humano y derivada del entorno natural pensando cada edificio vinculado a su función, entorno y materiales.

Otro gran aporte a la arquitectura fue su propuesta al uso de la planta libre proyectando espacios que fluyen y se conectan naturalmente con otros. Un innovador en estructuras antisísmicas y estructuras en voladizo.
En 1904 proyecta el edificio de oficinas, el Larkin Building (Búffalo, Nueva York) siendo el primero en contar con servicio de aire acondicionado, puertas ventanas y muebles metálicos.
Dejó varias obras escritas de las que se destacan Arquitectura orgánica (1939) y La casa natural (1954).

Trabajó y diseñó edificios hasta los 91 años (1959) dejando sus obras como profunda reflexión acerca de cómo el hombre debe ocupar y habitar el espacio.






