A pesar de varios intentos anteriores, que fueron sucumbiendo todos por razones económicas principalmente, fue a partir de la primera guerra mundial (1914-1918) que la industria del cemento comienza a crecer en forma sostenida y logra afianzarse en nuestro país.
Como antecedentes industriales de fabricación de cemento en La Argentina tenemos en 1872 en las afueras de la Ciudad de Rosario en un emprendimiento privado; Posteriormente (1882) un intento por parte del Estado a través de La Dirección de Aguas, Cloacas y Adoquinados bajo la supervisión del ingeniero John f. Bateman.
En 1885 los ingenieros Carlos Cassaffousth y Juan Bialet Massé crearon “La Primera Argentina” una fabrica que proveyó cemento exclusivamente para la construcción del dique San Roque y una novedosa red de riego para los altos de Córdoba. La construcción terminó en 1889 y a partir de ese mismo año la fábrica dejó de funcionar.
También en 1889 se abre en Tandil, Provincia de Buenos Aires una fábrica que corre con la misma suerte que las anteriores.
El ingreso de producción extranjera, exenta de aranceles, conspiró fuertemente en la elaboración local de cemento y a pesar de que la calidad del fabricado en el país era superior, la competencia desleal destruyó la incipiente industria cementera nacional. Los próximos registros de fabricación nacional nos remiten al año 1907 y nuevamente en Córdoba, donde se levanta la Fábrica Nacional de Cemento Portland, una iniciativa de capitales privados que cierra definitivamente 10 años después.
Durante la primera guerra mundial y a pesar de no poder contar con insumos y tecnología europea se establece, también en Córdoba, una planta cementera de propiedad de Pablo Verzini que logra mantenerse en producción hasta 1980. ( en 1931 produjo más de 30.000 toneladas).
En 1919, bajo el gobierno de Hipólito Irigoyen, Obras Sanitarias de La Nación, quien era la encargada de establecer la calidad del cemento que se utilizaba en la obra pública concede la aprobación del “Cemento San Martín” producido por La Compañía Argentina de Cemento Portland, creada en 1917 en Olavarria, Provincia de Buenos Aires.
A partir de esos años la producción de cemento toma auge en directa proporción con el crecimiento de infraestructura de la Argentina y es atravesada por cuestiones políticas y económicas que hacen que varios tramos de la historia de esta industria sean una verdadera novela de influencias y poder. Datos objetivos de la historia dicen que en 1926, Alfredo Fortabat fundó Loma Negra en Olavarria, tres años después Juan Minetti, un exitoso productor harinero, creó en Córdoba La Compañía Sudamericana de cemento Portland. En 1931 Pablo Verzini y Marcelo Garlot sumaron una nueva planta en Mendoza y crearon La Corporación Cementera Argentina. En 1933 La Calera Avellaneda comienza con la producción de cemento en Olavarria.
Se suceden en el tiempo cambios de nombres y de dueños de las distintas empresas de elaboración y cada año en distintos puntos del País (Bs. As., Córdoba, Mendoza, Salta, Santiago del Estero, Jujuy, Chubut, San Juan y Catamarca) las cuatro empresas que hoy manejan el ciento por ciento de la elaboración y comercialización del cemento fueron levantando plantas que elevaron la cantidad de toneladas conforme al crecimiento del País.
Buscando el atajo que nos permita prescindir de cualquier análisis político al respecto, no vamos a citar estadísticas de producción de los últimos años, disponibles en cualquier portal dedicado a la economía o a la construcción, pero si nos situamos en el presente, con el informe de producción del año 2016 de Holcim Argentina, Loma Negra, Cementos Avellaneda y P.C.R (Portland Comodoro Rivadavia) de más de 1 millón cien mil toneladas no podemos sino asombrarnos por la influencia de esta poderosísima industria en el crecimiento de nuestro País. Quedará seguramente, para otro análisis la apasionante historia de la Obra Pública, el oligopolio y algunos nombres importantes que se relacionan con el poder desde el inicio mismo de la industria del cemento en Argentina.
*Algunas referencias históricas fueron extraídas de: La Internalización de la Industria Cementera, de Cecilia Soledad Contartese, Rosario, 2010.
La historia en San Luis
En 1975 por decisión del entonces gobernador Don Elías Adre (1929- 1980), comienza la producción de cemento la fábrica del Gobierno de la Provincia de San Luis instalada en El Gigante. El proyecto fue presentado y aprobado en 1958 durante la gobernación de Alberto Domeniconi (1922- 1997) pero por distintas razones (pero fundamentalmente por la escasa continuidad democrática en esos tiempos) demoró más de 17 años en entrar en producción. En el año 1980, la fábrica instalada por la Gobernación de la Provincia de San Luis en La Calera, queda en manos privadas, la empresa Sandrin Hnos. se hace cargo de la planta e incrementa los niveles de producción bajo el nombre de Calera Avellaneda SA. Ya en 1990 la empresa pasa a formar parte de Cementos Avellaneda, una firma de Olavarría quien va a explotar la planta bajo el nombre de Cementos El gigante, desde 1994. Con una capacidad de fabricación de 300.000 toneladas anuales, la planta situada en La Calera, departamento Belgrano en la provincia de San Luis, es una de las 17 fábricas de elaboración, distribuidas en el territorio nacional.



