La empresa japonesa Komatsu Seiren ha desarrollado correas de fibra de carbono para complementar y reforzar la resistencia sísmica de las estructuras.
El proyecto piloto es el edificio de oficinas de Komatsu Matere en Nomi, Japón. La remodelación del edificio estuvo a cargo del prestigioso arquitecto Kengo Kuma (2013-2015) quien diseñó la estructura antisísmica que envuelve y protege el edificio.
Se trata de un compuesto termoplástico de fibra de carbono recubierta con fibras sintéticas e inorgánicas, impregnada exteriormente con resina termoplástica.

Esta red entrelazada con hilos de fibra de carbono puede absorber las fuerzas horizontales de un terremoto y transferirlas al suelo, lo que ayuda a que la estructura resista el movimiento evitando el colapso. La fibra de carbono es una de las mejores formas de absorber ondas de choque sin añadir volumen. Tiene una resistencia a la tracción muy elevada; de hecho, es tan fuerte como el acero, pero el 90 % más liviano. El diseño tiene una alta resistencia a la tracción, mientras que 160 metros solo pesan 12 kg., resultando el refuerzo sísmico más ligero del mundo.
Las cuerdas envuelven al edificio desde el techo hasta la base, lo que permite que en el momento del sismo la construcción se mueva conjuntamente.
Las premisas de trabajo fueron lograr una estructura y un marco que fuera capaz de resistir tsunamis y terremotos por lo cual la ubicación de cada una de estas barras fueron evaluadas y calculadas detalladamente antes de su fabricación para soportar la fuerza sísmica horizontal, al movimiento de norte a sur y de este a oeste y para resistir condiciones climáticas adversas, terremotos e inundaciones.

Cada cuerda que cubre el edificio tiene un terminal metálico de fijación que se une a un perfil L perimetral a nivel superior y a placas metálicas a nivel de piso, provocando visualmente una sensacion de ingravidez y transparencia.
Funcionalmente las varillas sirven como soporte y refuerzo sísmico pero tienen además la versatilidad del material para adaptarse a formas irregulares y complicadas, su gran resistencia a la tracción y su escaso peso lo convierte en un material único en su tipo y abre un abanico de posibilidades y enfoques en diseño y arquitectura.



