El estilo mediterráneo sabe a verano, a descanso, a disfrute. Su apuesta por el blanco, los tejidos y las fibras naturales, lo convierten en una imagen apetecible, es la imagen viva de las vacaciones con las que muchos soñamos… nos rendimos ante el encanto de la arquitectura tradicional griega, tan idílica, tan hermosa.
Color blanco, aristas redondeadas, aberturas pequeñas, iluminación abundante y una escala muy humana… Las huellas de las islas griegas están claras en esta vivienda. Diseñada por la Arq. Cristina Aguilera, la vivienda fue proyectada para una familia con tres hijos adolescentes, quienes buscaban un refugio para el fin de semana donde disfrutar del lago junto a familiares y amigos.
La forma que dibuja la vivienda sigue a la emoción tanto como a la función, ya que cada espacio se convierte en otra oportunidad para el descanso, la reflexión y la exploración.

La casa no domina el paisaje con un tamaño sobredimensionado. Se ha simplificado la arquitectura a un volumen de dos plantas inmerso en un gran patio. En la planta baja están los dormitorios de los hijos y en planta alta separado para mayor privacidad, el de los padres. Ambos difrutan de la vista ininterrumpida sobre el jardín y la vista hacia el lago. La separación de actividades divide limpiamente el espacio social y privado y colabora reduciendo el impacto volumétrico de la casa.
Dada la abrumadora luz natural que incide sobre la vivienda durante el día, los espacios exteriores se han sombreado con pérgolas de rollizos de madera que contrastan con el blanco de los muros y tamizan la luz proporcionando sombra.
Otra característica propia de esta casa, al igual que en Grecia, son sus estrechas escaleras de material tradicional y sus ventanas.

El color blanco de las fachadas se extiende en la parte interna de las vivienda, destacando la gran luminosidad y frescura de las paredes combinado con los elementos decorativos.
El protagonismo de las curvas en paredes, techos y equipamiento dan el toque final a una vivienda distinta, que no sigue la moda minimalista pero que responde plenamente a los deseos de sus dueños.





