El abandono es un tema complejo que afecta a muchos edificios históricos de San Luis debido a las consecuencias para el edificio y la comunidad en su conjunto. Comprender el abandono y sus consecuencias es crucial para dar soluciones efectivas a este problema.
La principal causa de abandono de edificios patrimoniales, así como los problemas involucrados en la restauración de estas estructuras históricas es la desidia en la gestión. Los monumentos y sitios que contribuyen a la identidad provincial no son reconocidos como tal por lo que carecen de protección. A esto se suma la desidia en la intervención, falta de interés ante el mantenimiento de los bienes patrimoniales y las malas intervenciones. Varios edificios declarados o no como patrimoniales son actualmente una mera sombra de lo que fueron en sus orígenes, a pesar que la provincia de San Luis cuenta con una Ley de Protección y Defensa del Patrimonio Cultural, Ley N° II-0052-2004, la cual especifica que son considerados como bienes de interés patrimonial aquellos lugares “naturales o construidos por el hombre” que constituyan elementos fundamentales de la identidad provincial. El mismo instrumento legal delega en los municipios, la labor de salvaguardar el patrimonio cultural.
Un claro ejemplo en la ciudad capital es la plaza Independencia, antes llamada Plaza de Armas, del año 1600. Uno de los edificios/monumento más preocupante es el Antiguo Fuerte, ex Casa de Gobierno, ex Cárcel de mujeres.
Está totalmente desprotegido, no ha sido catalogado y las malas intervenciones que se han realizado solo han logrado acelerar el proceso de deterioro. Este monumento nunca fue intervenido de acuerdo a las reglamentaciones y se evidencia la falta de mantenimiento adecuado.
El reto de conservar los edificios no puede ser postergado por las implicaciones que estos lugares tienen para la identidad provincial. Si bien ahora son pronunciadas carencias presupuestarias, la desidia es de larga data, incumpliéndose con el deber de conservación que impone la ley de creación de la Comisión Nacional de Museos, Monumentos y Lugares Históricos, de 1940 y la Ley N° II-0052-2004 de la Provincia. Resulta urgente revertir la inacción a fin de que el patrimonio histórico sea debidamente preservado. La participación de la comunidad puede ayudar a garantizar que el edificio preserve su historia y carácter.
LA FALTA DE UNA PLANIFICACION ES LO QUE CONLLEVA A ESTA SITUACION.



