La filosofía de Ban se basa en su respeto por la naturaleza y el medio ambiente. Cree que la arquitectura debe ser sostenible y utilizar materiales reciclados siempre que sea posible. Esta filosofía es evidente en su trabajo, que a menudo incorpora elementos naturales y utiliza materiales que de otro modo serían desechados.
El arquitecto es conocido por el uso de materiales económicos como el cartón y el bambú. Considerando siempre las prácticas de construcción sustentables en contra del cambio climático, muestra la naturaleza ecológica de los materiales y su impacto positivo en el bienestar de los ocupantes, haciéndolos sentir “considerablemente más felices, más saludables y más productivos”.
Se aleja de la arquitectura moderna para abrazar cánones y principios más contemporáneos. Su dedicación a la sostenibilidad de la arquitectura y la reutilización de materiales artificiales ha acercado su actividad a la investigación y experimentación con nuevas tecnologías. El uso del papel como sistema portante es sólo uno de los resultados de su experimentación. Algunos de sus proyectos más famosos incluyen la Iglesia de Papel en Kobe, Japón (1995), el Pabellón Japonés en la Expo 2000 en Hannover, Alemania (2000), el Centro Pompidou-Metz en Metz, Francia (2010), y la Catedral de Cartón en Christchurch, Nueva Zelanda (2013). Estos proyectos muestran la capacidad de Ban para crear estructuras hermosas y funcionales utilizando materiales no convencionales. Su trabajo continúa inspirando a arquitectos de todo el mundo a pensar de manera innovadora y crear estructuras que sean hermosas y ambientalmente responsables.




