La propuesta para el edificio de la Clínica de la Visión en la Villa de Merlo, planteó comunicar el carácter y la función del edificio a través de una fachada con elementos de geometría simple y contraste de colores.
Un importante retiro de frente lo jerarquiza y genera un patio que cumple la función de espera exterior, sin dejar de respetar la funcionalidad estricta que requiere una clínica de estas características.
El proyecto avanza sobre la calidad de los espacios interiores, perfora un partido compacto para permitir el ingreso de luz natural difusa hacia todos los sectores de estar y consultorios.

La calidez de la iluminación junto a un equipamiento de líneas simples define una sensación de serenidad en todo el interior del edificio. Los colores tanto de muros como de muebles contribuyen a lograrla.
Elegancia sin estridencias, calidez e inmejorable diseño caracterizan esta obra.
En esta vivienda, la intención del proyecto fue generar una estructura permeable que permita disfrutar de los espacios interiores pero fundamentalmente alentar el uso de los espacios exteriores.

Ventanas de grandes dimensiones permiten alternar superficies opacas o transparentes de acuerdo a las necesidades. El espacio interior se mixtura con el exterior en una continuidad visual, limitada únicamente por los paños vidriados.
Un eje norte – sur organiza la vivienda rescatando las mejores orientaciones que posibiliten a los espacios principales de la vivienda abrirse hacia las sierras, asegurando el buen asoleamiento de los ambientes.
Materiales locales como la piedra y la madera integran la vivienda a un entorno altamente caracterizado por el verde y las sierras. La solidez de los muros en contraposición a la liviandad del vidrio provoca la riqueza morfológica que domina las fachadas.

La armonía se concreta en la combinación exacta de materiales y espacio quedando plasmados en la obra en una síntesis exacta de excelente arquitectura




