La vida actual es apresurada, dinámica y obliga a cambios frecuentes…también a decisiones trascendentes que muchas veces no analizamos con la importancia que merecen.
Vivimos inmersos en una vorágine de cambios que se producen diariamente. Todo envejece cada vez más rápido. Hay que renovarse, hay que aggiornarse y por supuesto, también a nuestra casa.
La obra propone la remodelación y puesta en valor de una vivienda unifamiliar en San Luis capital.

Se intentó recuperar el espíritu de la vivienda. El patio y el quincho volvieron a tener vida, ya que en el estado en que se encontraban no se podía disfrutar de ellos.
Se cambio el tejado y el revestimiento exterior. Se le hicieron molduras a las aberturas y se utilizaron revoques plásticos y acrílicos. En definitiva, una nueva cara para una nueva vida.
El espacio verde se trató por completo. La pileta, parte de este espacio, organiza las actividades al aire libre. El equipamiento apropiado ayuda al placer de estar afuera.

Se jerarquizaron los ingresos, otorgando identidad a la vivienda. Se trabajó con los colores de la tierra y las texturas de los materiales en armonía con los muros revestidos en piedra extraída de La Carolina.
Se diseñó un sistema lumínico adecuado a cada espacio, tanto interior como exterior colocándose artefactos de iluminación y decoración.
Se rediseñaron los espacios interiores, antes oscuros, sin visuales y con poca luz, logrando espacios acogedores, de cálida iluminación natural. El deck y la pérgola que rodean a la pileta enriquecen el patio. Lo de más habla por si solo…




