Un balcón (del italiano antiguo: balcho, viga, cabio) es una plataforma que se proyecta desde la pared de un edificio hacia el exterior y por sobre el nivel de piso. Es un espacio reducido que puede sobresalir de la superficie de fachada o bien estar contenido en su volumen conformando un área utilizable al aire libre. La historia nos cuenta que los balcones van más allá de la funcionalidad del espacio exterior.
Podemos recordar la escena donde aparece Julieta en el balcón y Romeo le dice:
¡Silencio! ¿Qué resplandor se abre paso a través de aquella ventana? ¡Es el Oriente, y Julieta, el sol!

Shakespeare no fue el único que se inspiró en ellos. También lo han hecho innumerables enamorados que al pie de un balcón y a la luz de la luna cantaron serenatas declarando su amor.
En cambio las terrazas son espacios amplios situados en altura, generalmente sin muros ni techos, como los son las azoteas de los edificios, que a la vez son excepcionales miradores y su amplitud permite desarrollar diversas actividades. Son espacios versatiles desde su arquitectura hasta su funcionalidad.
Los jardines y terrazas son una inspiración increíble para aquellos que quieran continuar con su diseño al exterior. Siempre es agradable ver. Motivar los sentidos que naturalmente se estimulan con la magia del paisaje. Disfrutar los sonidos del “afuera” y traerlos “adentro”. Fuente de inspiración y creación. Habitar su propio espacio. Mirar en perspectiva. La función principal es generar un sitio al aire libre que sea cómodo y funcional. Un Lugar de recreación donde disfrutar y relajarse. Sentirse naturalmente vivo y compartir con las personas elegidas.

Lo nuevo y lo viejo
La disposición se refiere a la arquitectura del entorno en contornos, texturas y colores. La vista se enmarca en el afuera combinando conceptos de diseño, una extensión al exterior de la casa generando una relajada atmósfera de habitación. Responde a la idea de vivir la decoración con personalidad, combinando materiales, revestimientos, mobiliario y detalles que se funden en el paisaje para crear un ambiente acogedor.
Estos espacios son beneficiosos en varios aspectos ya que pueden transformarse en espacios inexistentes tales como jardines, huertas, solárium, lugar de lectura o de relajación entre tantos, pero principalmente aportan en diseño, belleza y carácter.
El estilo es propio y puede responder o no al resto de la vivienda. Modernos, minimalistas, con flores, piedras o madera, son espacios para conectarse con la vida.






