Una obra Obra de San Luis

Calidez para vivir

Calidez para vivir

“La arquitectura sólo se considera completa con la intervención del ser humano que la experimenta.” Tadao Ando

La vivienda tiene una ubicación privilegiada cercana a la ciudad, en la zona central de Juana Koslay, con un entorno privilegiado con vistas a las sierras y dentro de un amplio terreno que permite la realización de inumerables actividades al aire libre. Definida por una fachada casi sin ventanas y construida en base a la expresión sólida del ladrillo, la casa logra mantenerse ajena a los ruidos de la ciudad, permitiendo a los visitantes disfrutar del descanso tranquilo libre de distracciones auditivas ni visuales. Distinguiéndose pero sin disonancias del potente entorno natural en el que se sitúa atiende a las necesidades de un espacio doméstico tradicional. La vivienda se configura a partir de un núcleo central desde el cual se mantiene el control sobre todos los espacios de la vivienda. Dicho núcleo articula el resto de los espacios, ofreciendo una profunda relación con el paisaje. El edificio puede ser abordado desde todas las direcciones del contexto que lo rodea, pero sólo se accede a través de una entrada jerarquizada por la doble altura y pilares de piedra. Desde allí se ingresa a la acogedora sala de estar, espacio vinculado visualmente a la cocina y al comedor. Totalmente integrados, dichos ambientes ofrecen una riqueza y fluidez espacial importante. La iluminación natural y artifical otorgan calidez y humanizan los espacios haciéndolos reconfortantes y vivibles. Los materiales tradicionales y la piedra empleados, tanto en los interiores como en el exterior unidos a las formas simples y volúmenes superpuestos logran una fuerte expresión morfológica sin ornamentos superfluos que distraigan de la belleza.

Calidez para vivir
Calidez para vivir

Este artículo se publicó en la edición 18 de Vivir Urbano. Leer la edición completa