En un complejo de cuatro torres en la ciudad de Córdoba se utilizará un novedoso encofrado de aluminio fabricado especialmente para el proyecto, que permite llenar una losa de 500 m2 cada seis días.
“El encofrado puede ser reutilizado mil veces y todavía mantiene una alta calidad de acabado para la formación de la superficie de hormigón”, explica el ingeniero Hernán Bordi, gerente de producción de la desarrolladora GNI a cargo de la obra. En el complejo ya se está hormigonando la primera losa sobre rasante de la primera torre. Las tres torres restantes se levantarán con los mismos moldes, ya que las plantas tipo se repiten. Esa es la clave para que el sistema sea económicamente eficiente y se verifique el ahorro de costos en recursos humanos y gestión de la construcción. El encofrado es liviano, 24kg/m2, por lo que todo el proceso de montaje se realiza sin asistencia de equipos pesados. Consiste en un molde monolítico que incluye columnas, losas, tabiques y escaleras. La mayoría de los paneles que conforman el sistema son estándar, por eso, ante un nuevo proyecto, se estima que se pueden recuperar entre el 70 % y 80 % de las piezas.
“El sencillo sistema de pins y cuñas hace el montaje más fácil. Los trabajadores sólo necesitan herramientas de mano para montar todo el sistema con facilidad”, destaca Bordi. Esto reduce notablemente el esfuerzo físico de los trabajadores y por lo tanto el riesgo de lesiones.”
Ventajas competitivas
1. Peso más ligero pero alta fuerza de sustentación.
2. El transporte manual reduce el costo global ya que un solo trabajador puede manipular los moldes fácilmente.
3. El diseño ajustado y la excelente terminación del aluminio aseguran un perfecto acabado en el hormigón.
4. Simple, seguro y rápido, es dos veces mas rápido de montar, instalar y desmontar que el encofrado de madera. 6. De mantenimiento fácil y sin corrosión por moho o humedad.
7. El aluminio del encofrado se puede recuperar luego de su vida útil evitando la formación de basura siendo favorable al medio ambiente.


