El proyecto encomendado tenía una condicionante básica: ubicar la vivienda en el punto más alto del terreno donde se encuentran las mejores vistas al lago y su entorno.
Se comenzó con un estudio exhaustivo del sitio el cual presentaba importantes desniveles y piedras típicas de la serranía puntana. Basándonos en las necesidades, deseos y sueños del comitente y habiéndonos compenetrado en el terreno dimos comienzo al desarrollo del diseño funcional y formal de la vivienda. Una de las premisas fue armonizar la arquitectura con su entorno para no generar un impacto visual agresivo y que la naturaleza siga siendo la protagonista.
El proyecto cuenta con una superficie de 340 m2 y se desarrolla en 4 niveles diferentes acomodándose a la topografía y no existiendo superposición de espacios. El nivel central cuenta con los ambientes públicos y de servicios a saber: cocina, estar, comedor, lavadero y terrazas. En un medio nivel y conectado con el área de servicio tenemos la cochera doble.

La zona privada de la vivienda, los dormitorios, están distribuidos en dos niveles diferentes: en un nivel inferior dos dormitorios con baño zonificado para los hijos y en un nivel superior, el punto más elevado de la vivienda, el dormitorio en suite con escritorio. Todos estos espacios se vinculan con una circulación central la cual conecta con escaleras los diferentes niveles.
Todos los ambientes tienen vista privilegiada hacia el lago, logrando ambientes luminosos con aberturas de grandes proporciones donde el exterior con el interior se yuxtaponen. Todos los espacios tanto públicos como privados tienen expansiones tipo deck.
Desde lo formal la volumetría se acopló a la topografía y se resolvió con techos inclinados para acompañar los desniveles del entorno. Los materiales utilizados fueron la piedra tanto en pisos como en revestimientos, madera en techos y deck y en algunos sectores en pisos.

La terminación exterior se realizó con revestimiento plástico, tejas negras y piedra Carolina.
En relación a las instalaciones se tuvieron en cuentas varios aspectos para hacer un proyecto amigable ecológicamente. Para la instalación sanitaria se colocaron dos biodigestores para la recuperación de agua reutilizable para riego del jardín.
Para el buen aprovechamiento de energía todos los muros exteriores son dobles con aislación intermedia. Las carpinterías son de PVC con DVH y barrera térmica. El sistema de calefacción adoptado consiste en radiadores con agua caliente alimentados por un sistema híbrido que consta de colectores solares y cisterna, el cual ha dado muy buen resultado.

Para la iluminación se desarrolló un proyecto luminotécnico con la premisa de acompañar la arquitectura y el espíritu de la vivienda.
Lo mejor de este desafío es poder ver los resultados en el tiempo donde lo formal, lo funcional y la tecnología funcionan según lo proyectado.
Ficha técnica: Proyecto: Perfil urbano, Arq. Sandra Raiz / Arq. Alejandra Sepiurka. Año del proyecto y ejecución: 2006-2008. Ubicación Proyecto Vivienda: Potrero de los Funes.



