Roma fue indudablemente una civilización del agua. La tecnología que desarrolló para su captación, distribución y consumo no encuentra parangón hasta nuestro mundo contemporáneo.
Los ingenieros romanos son famosos por el uso de arcos o puentes arqueados para elevar carreteras y acueductos a través de los valles.
Primero los diseñaron y construyeron usando bloques de piedra y luego cambiaron a una construcción especial de concreto.

En la ciudad de Juana Koslay, a casi 10km. del centro de San Luis, se puede conocer una obra de ingeniería de verdadero valor patrimonial con reminiscencias de métodos de construcción romanos. Se trata del Acueducto Vulpiani, aún desconocido para muchos puntanos, que se extiende por sobre el Rio Chorrillos, a 50 metros del puente de San Roque.
En el año 1884, el Ingeniero Rafael León, del Ministerio de Obras públicas de la Nación encarga el montaje de la cañería de agua sobre un acueducto con características semejantes a las utilizadas por los romanos en la antigüedad.
Hacia 1909, debido a grandes crecidas del río se lo reconstruye y se lo denomina Vulpiani en reconocimiento al Ingeniero que dirigió la obra.
La geometría y la ingeniería empleada le permitió crear una estructura de arcos de piedra.
A pesar de ser un método estructural antiquísimo, en la actualidad se sigue aplicando en la construcción de puentes.
La textura de la piedra en sillares, la solidez que transmite, el tallado de las dovelas, las cornisas bordeando los arcos, los zócalos de importantes proporciones hacen de esta obra una joya única en la Provincia.
Cuando se tiene la oportunidad de contemplar una construcción de estas características se puede observar su grandeza y sentir el paso del tiempo; todavía podemos ver las marcas que cada tallador de piedra, su desgaste por el tiempo y valorar su historia.
En la actualidad, su imponente figura y el verde que lo rodea hacen de esta zona un paseo recomendado para los habitantes de toda la provincia y los turistas que se acercan a conocerlo.


