Se puede afirmar que las grandes ciudades y sus actividades son capaces de causar grandes daños al medio ambiente, daños que tienen efectos en el bienestar presente y futuro de las personas.
Dado los altos índices de contaminación del aire que enfrentan en la actualidad los grandes centros urbanos, algunos gobiernos han integrado estrategias y han establecido acciones prioritarias para disminuir la contaminación y mejorar la calidad del aire que se respira.
La empresa alemana Green City Solution ha desarrollado un filtro biotecnológico para resolver la contaminación urbana y ya ha sido instalado en más de 20 ciudades de todo el mundo, entre las que se encuentran Hong Kong, Oslo, Bruselas, París y Londres.

Su nombre comercial es City Tree y tiene la capacidad de absorber la misma cantidad de dióxido de nitrógeno que 275 árboles naturales plantados en el núcleo urbano y sólo ocupa el 1% del espacio que realmente ocuparía esa cantidad de árboles.
Con una combinación de musgos y plantas, City Tree elimina orgánicamente el polvo, el dióxido de nitrógeno y los gases de ozono del aire.
La capacidad de los cultivos específicos de musgo para filtrar contaminantes como las partículas y los óxidos de nitrógeno del aire los convierten en purificadores de aire naturales ideales.

Dentro de las especies de musgos disponibles, se seleccionan e incorporan las que más contaminantes absorben y mejor adaptación tengan al clima y ambiente de cada ciudad.
Este banco purificante equipado para medir calidad del aire y evaluar su eficiencia, tiene paneles solares que le proporcionan electricidad y un sistema para recolectar agua de lluvia y dosificar el riego.
También tiene incorporado sensores que controlan la humedad del suelo, la temperatura del aire y la calidad del agua.

Con esta tecnología los sensores producen una constante transferencia de datos en tiempo real y a través de la nube envían la información a una aplicación de mantenimiento que les permite monitorear las condiciones de cada banco para garantizar su óptima funcionalidad y longevidad.
Por un poco más de 25mil dólares y alrededor de 5 horas que lleva su instalación, se puede respirar aire puro en cualquier ciudad del planeta.
Si bien City Tree de ninguna manera es una solución a la contaminación del aire y el debate esta centrado en el conjunto de políticas que tiendan a mejorar o erradicar las principales causas que producen el deterioro de su calidad, es un atenuante eficaz digno de tener en cuenta.


