Soluciones Materiales de fachada

Más que una cara bonita

Más que una cara bonita

Evidentemente, el carácter de un edificio está determinado por su fachada. Una fachada puede hacer que un edificio sea contemporáneo, extraño, tradicional o magnífico. Además, refleja la posición del propietario en la sociedad, así como su gusto, y hace de la fachada uno de los determinantes principales del valor de mercado del edificio.

No hay un número ideal cuando se trata de la cantidad de materiales o productos diferentes que puede colocar en el exterior de un edificio, pero la mayoría de los arquitectos están de acuerdo en que demasiados pueden hacer que un proyecto se vea abrumado.

Dependiendo del tamaño, el carácter, el uso y la historia que el edificio, se considera que la simplicidad siempre es una virtud en el diseño, buscando crear edificios que puedan ser fácilmente comprendidos, apreciados y utilizados. Eso no significa necesariamente limitar la cantidad de materiales, sino elegir aquellos que convivan gratamente juntos y expresen una idea particular.

Más que una cara bonita

Si bien a menudo los propietarios se sientes tentados a usar varios materiales en exteriores, conviene seguir el principio arquitectónico básico de evitar más de tres, ya que el uso de más de tres puede crear desorden visual y deterioro.

Los materiales son un aspecto clave de las muchas decisiones que deben tomarse en conjunto para hacer un edificio exitoso. Utilizamos materiales para resaltar elementos como la función, la masa o la estructura expresada, y también es una excelente manera de agregar interés visual.

Al conceptualizar un proyecto, siempre resulta más fácil comenzar con menos materiales y agregar más solo cuando mejoran el diagrama o la estética del edificio.

Más que una cara bonita

Si bien el uso de demasiados materiales diferentes puede molestar en un edificio pequeño, en una instalación más grande puede lograr múltiples tipos de efectos. Para una instalación como hospitales o escuelas, se pueden utilizar una gama de materiales que expresan el paisaje: piedra caliza natural en diferentes acabados, concreto prefabricado, ladrillo local, vidrio y aluminio. Cada uno de estos materiales cumple una función, armoniza con su contexto único y aporta en el conjunto para formar un todo cohesivo.

El sitio y la ubicación de un edificio también son clave para elegir sus materiales exteriores. Especialmente el contexto del sitio, que condiciona todos los aspectos de diseño de un proyecto. La materialidad de la obra es uno de los elementos cruciales que definen la relación de un edificio con su entorno. Cada proyecto tendrá un enfoque diferente en la selección de materiales tendiente a lograr un nivel adecuado de integración pero también de contraste con el sitio y los edificios existentes. Eso significa hacer una investigación exhaustiva sobre la historia, la topografía y la geología del sitio para lograr un diseño que se ajuste a su contexto. No tener en cuenta estas variables del sitio lleva a cometer errores por ejemplo construir edificios con fachadas metálicas en la costa del mar cuando la combinación de aire salado y humedad puede ser corrosiva y dañarlos o encarecer los costos de la obra con materiales que no se encuentran en el lugar.

En cada obra, más allá de adaptarse al sitio y ubicación, la selección de los materiales puede ayudar a crear un ambiente exclusivo y una experiencia para los usuarios de un edificio.

Más que una cara bonita

El objetivo es equilibrar la atmósfera de los espacios con aspectos más prácticos, como las necesidades de durabilidad, el diseño pasivo sostenible, facilidad de mantenimiento, respuesta a factores climáticos y costos, entre otros.

Las preocupaciones ambientales también se están convirtiendo en un tema mundialmente importante relacionado con la disponibilidad, sostenibilidad de ciertos materiales y la extracción de cantidades grandes necesarias para el hábitat humano.

A modo de ejemplo, algunos de los materiales más utilizados, solos o combinados.

Más que una cara bonita

– La piedra es un material muy denso, por lo que también brinda mucha protección, su principal inconveniente como material es su peso. Su densidad de energía también se considera una gran desventaja, ya que la piedra es difícil de mantener caliente sin utilizar grandes cantidades de recursos de calefacción. Brinda textura y expresión a la fachada.

– La madera puede ser muy flexible bajo cargas, manteniendo la resistencia al doblarse y es increíblemente fuerte cuando se comprime verticalmente.

Hay muchas cualidades diferentes para los diferentes tipos de madera, incluso entre las mismas especies de árboles. La calidez y elegancia que otroga es sin igual.

Más que una cara bonita

– El ladrillo visto permite variedad de formas, fachadas con movimientos ondulantes, curvas, contracurvas, entrantes y salientes, entre otros. Por factores económicos y por su estética decorativa, en color y textura, sigue siendo el material por excelencia.

– Fachadas verdes. La presencia de elementos verdes en los espacios urbanos juega un gran papel en el bienestar psicológico de la sociedad. Las personas se sienten mejor en un ambiente natural.

– Las pinturas y revestimientos plásticos para fachadas no son solo para diseño, su función principal es proteger la estructura del edificio. Al seleccionar el revestimiento de fachada correcto, las condiciones ambientales y las especificaciones de color también juegan un papel importante.

– Los paneles de revestimiento son perfectos para fachadas. Están hechos de materiales como por ejemplo fibras de fibrocemento machimbradas, PVC, policarbonato, fibras de basalto, entre otros y tienen un acabado moderno y elegante.

Es el material ideal de bajo mantenimiento y resistentente al desgaste y a las radiaciones ultravioletas, por lo que los colores pueden mantenerse durante mucho más tiempo.

– Las losetas de cerámica se usan como aislante contra la humedad. Se fabrican losetas imitación madera, con colores y texturas muy similares a cualquier tabla o similares a la piedra o al concreto.

– El metal proporciona una estética versátil porque se comercializa en variados colores, formas y texturas. Además, es duradero, asequible y sostenible.

No importa cuál sea el propósito de un edificio, el metal permite la expresión de su estética, lo que lo hace aún más atractivo como opción para la envolvente exterior.

Este artículo se publicó en la edición 52 de Vivir Urbano. Leer la edición completa