Una obra Diseño con contenedores

Campochico Caserío & Posta

La arquitectura de contenedores tiene un inmenso potencial para lograr crear espacios habitables, confortables y asequibles reduciendo los costos de construcción.
La arquitectura de contenedores tiene un inmenso potencial para lograr crear espacios habitables, confortables y asequibles reduciendo los costos de construcción.

Los espacios construidos con contenedores se están convirtiendo en algo habitual gracias a la resistencia, durabilidad, asequibilidad y sostenibilidad de los materiales reciclables. Ya están casi disponibles en todo el mundo y a medida que la gente continúa aventurándose en esta nueva forma de construir, se logran nuevos diseños funcionales, agradables y cómodos.

Los módulos están diseñados para ser reutilizados varias veces y transportados a diferentes sitios de construcción y luego construidos. Pueden ser independientes o combinados vertical y horizontalmente para crear edificios modulares complejos como así también se pueden desmantelar muchas veces con pocas pérdidas y reubicados o renovados para un nuevo uso, reduciendo la demanda de materias primas.

Es un desafío diseñar una casa habitable a partir de contenedores industriales normalizados. Estos contenedores de carga tienen un tamaño de 2,40m por 6 o 12metros. Por lo general, están hechos de acero corrugado para la intemperie comúnmente conocido como COR-TEN de marca comercial y tienen esquinas simples de ‘bloqueo giratorio’ para apilar, bloquear y estirar fácilmente. La soldadura y corte de acero se considera mano de obra especializada y puede aumentar los gastos de construcción, pero en general sigue siendo más bajo que la construcción convencional.

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Estos contenedores son ideales para la construcción pero también existen algunos inconvenientes. Los contenedores no están aislados y no brindan protección contra el calor y el frío en el interior, y el tamaño y el peso de los contenedores, en la mayoría de los casos, requerirán que sean colocados por una grúa o montacargas.

El arquitecto expresa que, “En tiempos de arquitectura sustentable donde se busca construir con eficiencia, tratando de gastar la menor cantidad de recursos no renovables posibles, surge el proyecto CAMPOCHICO Caserío & Posta.

Ubicado en la ciudad verde de Juana Koslay, en un entorno natural muy atractivo, sobre el gran corredor Av. Aguada de Pueyrredón, se propuso el reciclado de contenedores marítimos para generar viviendas y locales comerciales.

Campochico Caserío & Posta

El proyecto esta zonificado en Área Residencial, compuesta por 4 departamentos, con cocheras, asadores, patios para cada unidad y Área Comercial.

“Consideramos generar un lenguaje distinto para cada una de las áreas, pero teniendo algunas constantes en el diseño: Área residencial: trabajamos solo con contendores de 12 mt. de largo, alterando algunas de las medidas originales para lograr que los espacios de dormitorios y estar/comedor tengan dimensiones adecuadas para su funcionamiento.

Se lograron óptimas condiciones de habitabilidad mediante la aislación térmico/acústica de sus caras interiores con granos de poliestireno expandido, lana de vidrio y terminación interior de placas de yeso. Se elevaron los contenedores para impedir el deterioro del producto por el agua y generar ventilaciones. El diseño está aggiornado por el uso de pérgolas de madera con estructura metálica, en porches y cocheras. Se utilizó el reciclado de maderas de obra como revestimiento de volumetrías que, además de contribuir al diseño formal y aportar una textura diferente, sirven como aislantes termoacústicos. En el área comercial se plantearon locales de escala barrial, proponiendo renovar partes de las envolventes originales, por superficies vidriadas, buscando apertura visual interior/exterior.

Campochico Caserío & Posta

Si bien muchas de las características descriptas en el área residencial se repetirán en ésta, se proyectó otro lenguaje formal, para diferenciarse de la anterior.

Se puso mucho énfasis, en el diseño del espacio exterior, con decks de madera, solados de distintos materiales según el tránsito, fuente de agua y mobiliario urbano, desde farolas fotovoltaicas, hasta asientos, mesas y sillas, que configuran un espacio público privado para uso de los visitantes.”

Una buena opción que habrá que analizar.

Este artículo se publicó en la edición 62 de Vivir Urbano. Leer la edición completa