Soluciones Luz líquida a temperatura ambiente

Extraña forma de materia

Extraña forma de materia

Desde hace siglos sabemos que la luz se compone de ondas, pero recientemente científicos descubrieron que puede comportarse como un líquido y además rodear objetos.

Gracias a los avances tecnológicos, los científicos ahora tienen varias formas de manipular la materia y a menudo, se descubren nuevos tipos de materia que poseen propiedades únicas, como el famoso hidrógeno metálico y el extraño cristal del tiempo. El descubrimiento de tales materiales conduce a una amplia gama de aplicaciones potenciales en diversos campos de la ciencia.

En 2017, un grupo de investigadores de la Polytechnique Montréal, Canadá, y el Instituto CNR de Nanotecnología de Italia se unieron para realizar un experimento que demostró que la luz puede alcanzar un estado superfluido a temperatura ambiente. Estudios anteriores ya habían confirmado la posibilidad de que la luz existiera como un superfluido, pero todos los experimentos anteriores necesitaban usar temperaturas ultrabajas cercanas al cero absoluto para unir los fotones con la suficiente fuerza como para que se comporten como moléculas y se conviertan en un superfluido.

La “luz líquida” es una sustancia muy particular. No es sólido ni plasma y tampoco se comporta exactamente como un líquido o un gas. Los científicos la llaman Condensado de Bose-Einstein (BEC) y la consideran el “quinto estado de la materia”. En este estado, las partículas se sincronizan y se mueven al unísono, formando un “superfluido”.

Sus partículas se comportan como una sola onda macroscópica, oscilando todas a la misma frecuencia.

Básicamente, es luz que demuestra el comportamiento líquido, especialmente la capacidad de fluir fuera de su envase.

Durante el experimento, se colocó una película ultrafina, de 130 nanómetros de espesor, hecha de moléculas orgánicas entre dos espejos altamente reflectantes, y esta configuración se sometió además a una ráfaga de láser de 35 femtosegundos (10-¹⁵ segundos). Debido a la fuerte interacción de la luz con las moléculas orgánicas, se formó un superfluido híbrido de materia luminosa.

“La observación extraordinaria en nuestro trabajo es que hemos demostrado que la superfluidez también puede ocurrir a temperatura ambiente, en condiciones ambientales normales, utilizando partículas de materia ligera llamadas polaritones” expresa Daniele Sanvitto, investigador, CNR Nanotec.

Es posible que la luz líquida se pueda almacenar y guardar para su uso posterior, esto tendría enormes aplicaciones porque, en la actualidad, la corriente eléctrica no se puede almacenar fácilmente en grandes cantidades. La electricidad debe producirse y utilizarse continuamente, lo que es un factor limitante. Por lo tanto, la capacidad de almacenar energía eléctrica a temperatura ambiente podría resultar invaluable en el desarrollo de fuentes de energía más sostenibles.

Por ahora la luz líquida solo se puede crear en laboratorios pero la producción a temperatura ambiente podría revolucionar el manejo de los láseres y los paneles solares. Promete desarrollos interesantes en el campo de la electrónica, la salud, la ciencia de datos y muchos otros dominios.

Este artículo se publicó en la edición 66 de Vivir Urbano. Leer la edición completa