“Hacer visible lo invisible”
Bajo el lema: Hacer visible lo invisible, este año, Naciones Unidas ha decidido enfocarse en ser concientes y del valor que poseen las aguas subterráneas como recurso escencial para la vida del planeta.
El agua subterránea es el agua que se encuentra bajo tierra en los acuíferos, que son formaciones geológicas de rocas, arenas y gravas que pueden retener agua. Conforman el 97% de los recursos del agua presente en el mundo y son las que dan sustento al suministro de agua potable y saneamiento.
El lema 2022 “ hacer visible lo invisible” hace referencia a que el agua subterránea no se ve, pero su impacto es visible al mundo. Fuera de la vista, bajo nuestros pies, el agua subterránea es un tesoro escondido que enriquece nuestras vidas y la exploración, la protección y el uso sostenible desempeñarán un papel fundamental en la adaptación al cambio climático.

Casi toda el agua dulce líquida del mundo es subterránea, que sustenta los suministros de agua potable, los sistemas de saneamiento, la agricultura, la industria y los ecosistemas. Es de destacar que son objeto de sobreexplotación en numerosas zonas del mundo, en las que se extrae más agua de los acuíferos de la que se recupera mediante la lluvia y la nieve. La sobreexplotación continua de aguas subterráneas puede dar lugar al agotamiento de este recurso, comprometiendo importantes ecosistemas que dependen de ellas y amenazando con poner en riesgo el suministro básico de agua, la producción agrícola, y en consecuencia, la seguridad alimentaria.
El uso sostenible de las aguas subterráneas exige un seguimiento continuo del consumo de agua, especialmente en los sistemas de riego que se abastecen de acuíferos no renovables. Hoy, las tecnologías de satélite ofrecen oportunidades eficaces en función de los costos para estimar los niveles de consumo y de extracción de agua subterránea mediante la medición casi en tiempo real de la evapotranspiración efectiva en grandes superficies.
Además el uso de fertilizantes químicos y orgánicos en la agricultura constituyen una seria amenaza para la calidad de las aguas subterráneas, siendo el nitrato el contaminante más común de los recursos hídricos subterráneos del mundo. Otros contaminantes procedentes de la agricultura son, en particular, los plaguicidas y las bacterias resistentes a los antimicrobianos.
Por todo ello es muy necesario la formulación de políticas de desarrollo sostenible. Aplicar las leyes y los reglamentos en todos los planos para prevenir o limitar la contaminación difusa de las aguas subterráneas procedente de la agricultura, monitorear y regular su uso con el universal objetivo de preservar los ecosistemas y la salud humana.



