Una obra

Minimalismo elegante

Minimalismo elegante

Nada sugiere un minimalismo elegante como un diseño de casa completamente blanco. La simple decisión arquitectónica no solo hace una fuerte referencia al movimiento contemporáneo, sino que también proporciona a los propietarios un lienzo para una experimentación no invasiva con la forma, el color y la textura.

Paredes blancas, un pórtico importante, el interesante juego de volúmenes y la chimenea protagonizan la imagen de esta casa diseñada por el arquitecto Juan Zalazar, donde juega con las dimensiones espaciales y la disposición geométrica y monolítica que comunica a la perfección su concepto a través de sus volúmenes.

El estudio de arquitectura es conocido por su enfoque minimalista, todo blanco, ángulos duros y vidrio pero también por la versatilidad de sus diseños. Esta vivienda está enfocada en la simplicidad de diseño y la arquitectura exterior creando una atmósfera de calma que, al igual que los interiores fomentan el pensamiento contemplativo.

Minimalismo elegante

Los volúmenes tienen grandes tramos de ventanas de vidrio que permiten que mucha luz natural rebote en las superficies blancas. El nivel inferior alberga la cocina, el comedor y la sala de estar, que se abren al patio y a la piscina. En el segundo piso se ubican principalmente dormitorios. El piso se abre a una pequeña terraza orientada al este, cubierta con una pérgola. La casa presenta un punto de coincidencia entre la cubierta del garaje y piso superior incorporándolo y brindando continuidad a la fachada principal.

El diseño superpuesto brinda la oportunidad de una gran riqueza formal. Hay una sutil verticalidad que contrarresta la naturaleza horizontal de la casa, acentuada por el pórtico y la pantalla de ladrillos.

El exterior blanco se rompe con ventanas colocadas rítmicamente alrededor de la casa, que se extienden en casi en todo el perímetro de la planta baja y reducen su altura en los dormitorios, para una mayor privacidad.

Minimalismo elegante

Los materiales y el diseño apuntan a la funcionalidad. Se lograron exteriores confortables e interiores cómodos y dinámicos.

El arquitecto Zalazar ha conseguido aprovechar al máximo las bondades del exterior, filtrarlas y trasladarlas al interior de una manera controlada, ofreciendo un confort con los elementos más básicos: luz natural y vistas con costos manejables a través de la durabilidad y la eficiencia energética.

Este artículo se publicó en la edición 71 de Vivir Urbano. Leer la edición completa