La Conferencia de las Partes (COP) es la Cumbre Anual que realiza la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). La COP27 se celebró en Sharm el-Sheikh, Egipto entre el 6 y el 18 de noviembre de 2022 donde reunió a más de 45 mil participantes para compartir ideas, debatir y realizar las propuestas en cuestiones esenciales frente a la emergencia climática.
“Juntos por la implementación” es el título que puso a la Conferencia el gobierno de Egipto, en referencia a llevar a la realidad, los objetivos que el mundo fijó en 2015, a través del Acuerdo de París.
Los países lanzaron un paquete de nuevas acciones para cinco áreas clave: energía, transporte por carretera, acero, hidrógeno y agricultura.
No obstante, el gran logro fue la creación de un fondo específico para los países en desarrollo quienes sufren los daños y las pérdidas ocasionadas por sequías, inundaciones, incendios o cualquier fenómeno producto del desequilibrio climático. Un dinero más que necesario para rescatar y reconstruir las infraestructuras físicas y sociales que, de hecho, viene siendo reclamado por las partes afectadas y que finalmente en esta cumbre ha sido escuchado.
John Kerry, el enviado climático de Joe Biden dijo que Estados Unidos está “complacido” de apoyar el nuevo fondo, luego de que los estadounidenses obtuvieran garantías de que no habría responsabilidad legal por daños climáticos sufridos por otros países, e instó a China a acelerar los recortes en sus emisiones.
Es sabido que ambos países, China Y EEUU, son los principales emisores del mundo y no están cumpliendo con el acuerdo de París, que fue donde luego de décadas de negociaciones, se cristalizó el compromiso de los países fi rmantes por mantener el calentamiento global por debajo de los 2ºC, e intentar limitarlo a 1,5ºC.
Hay evidencias científicas que afirman que hasta el momento el planeta, con solo un aumento de 1,1ºC, ha generado desastres ambientales tales como el colapso de la capa de hielo de Groenlandia, el derretimiento abrupto del permafrost rico en carbono, la pérdida de bosques en Finlandia, la disminución en el sistema que sustenta la Corriente del Golfo o la pérdida de glaciares, que demuestran fehacientemente que el objetivo de 2ºC ya no es viable ante esta realidad. Los científicos de todo el mundo advierten que urgen recortes inmediatos y drásticos de las emisiones de carbono y otros gases de efecto invernadero para afrontar la emergencia climática.
Al no acordar la eliminación gradual de los combustibles fósiles en la COP27, los líderes han perdido la oportunidad de acelerar la descarbonización, lo que conduce inevitablemente hacia la catástrofe climática.
Por su parte, la Delegación Argentina, encabezada por la Secretaria de Cambio Climático Cecilia Nicolini, manifestó que Argentina necesita 185 mil millones de dólares para mitigar y adaptarse al cambio climático desde hoy hasta 2030 y reiteró su reclamo a los países que más contaminan para que asuman su responsabilidad.
Argentina, que forma parte del llamado bloque ABU, con Brasil y Uruguay, y de la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños que incluye permanentemente treinta y tres países de América Latina y el Caribe), presentó en Egipto dos documentos de política climática. El primero de ellos es el Plan de Adaptación y Mitigación al Cambio Climático a 2030, que incluye seis estrategias para realizar una transición energética federal y el segundo, las 250 acciones para reducir emisiones y adaptarse a los impactos ya presentes.
Uno de los pocos jefes de estado latinoamericanos presente, el presidente colombiano, Gustavo Petro, puso sobre la mesa nuevamente el concepto de canje de deuda externa por acciones climáticas ya planteado por nuestro presidente Alberto Fernández, en la COP26 de Glasgow.
Lo cierto y lamentable es que no hay decisiones politicas acordes a la urgencia climática y los intereses económicos atraviesan sistematicamente las iniciativas de cambio, tan obvio como que la Coca Cola, la empresa más contaminante del planeta que produce 3,2 millones de toneladas de plástico residual, sea el sponsor principal de la emblemática cumbre.



