A primera vista, fotografíar edificios parece un tema fácil. La parte complicada es dotar de vida a un objeto inanimado. Los fotógrafos contemporáneos han convertido la fotografía de arquitectura en un verdadero arte.
La arquitecta Nancy Daglio es una de ellas.
En lugar de centrarse en un edificio en su conjunto, selecciona detalles como relojes, rejas, pisos o determinados aspectos recortándolos con precisión para resaltar detalles que no se aprecian en tomas más amplias.

Puede crear patrones interesante con ladrillos, pisos o tejas creando tomas muy atractivas.
Al encuadrar una imagen presta mucha atención a como se organizan los objetos dentro del marco. Puede generar imágenes estéticamente equilibradas y muy convincentes utilizando la regla de los tercios, líneas principales, simetría y perspectiva resaltando aspectos arquitectónicos como arcos, ventanas o características distintivas propias de cada edificio. Explora una variedad de ángulos y puntos de vista para agregar profundidad y vitalidad a la composición para producir una foto más interesante.
Su propósito es mostrar cómo se diseña una estructura en relación con su entorno, así como el arte puesto en la creación de un edificio.

En cada fotografía captura el alma y la belleza de las estructuras y contextos. La composición, el encuadre, la iluminación, el detalle y la textura hacen de sus fotografías inigualables obras de arte.




