El estilo industrial clásico se esfuerza por darle al hogar el aspecto de un edificio industrial con techos altos, vigas y ladrillos a la vista y detalles metálicos.
Perfectamente adaptado a espacios como fábricas reconvertidas y lofts rústicos, este estilo se trata de crear un diseño estilizado con materiales mixtos.
Nacido de la Revolución Industrial, este puede crear espacios interiores dinámicos y visualmente impactantes que se sienten limpios, minimalistas y sobre todo, modernos.

El estilo industrial se basa en el concepto revolucionario de mostrar los materiales de construcción como elemento de diseño. En lugar de utilizar revoques o papel tapiz, los edificios cuentan con ladrillos expuestos, tuberías industriales, conductos y vigas estructurales visibles. Son característicos los pisos de madera desgastada o de concreto y los techos desnudos. Los materiales preferidos para la decoración industrial incluyen madera, hierro, acero y ladrillo.
El estilo industrial crea una atmósfera similar a la de los astilleros, fábricas o talleres con materiales recuperados y reutilizados. El hilo conductor de estos ambientes es la apertura espacial.
El diseño industrial prioriza los espacios abiertos y un enfoque minimalista. Cuando se ingresa en un espacio industrial, se sabe de inmediato. Los techos son más altos que los de una casa unifamiliar. Esto amplía la escala y proporción del espacio y permiten una decoración vertical por ejemplo en aventanamientos y espacios en doble altura. Aunque el estilo industrial abarca un diseño estilizado con menos accesorios, utiliza la gama de blancos, grises, negros y tonos neutros de marrón.
El metal pulido hará que el diseño luzca elegante y moderno, mientras que el metal cepillado o mate agrega un encanto vintage al espacio. Incluir metales que envejecen con el tiempo es una excelente estrategia.
Las telas tanto como el cuero desgastado o el lino funcionan bien en estos ambientes creando una sensación acogedora.
Una de las grandes ventajas de este estilo es que es atemporal, nunca pasa de moda y además, es ecléctico pudiendo convivir una mesa con patas de hierro, una silla Luis XV y una lámpara de fibra de vidrio azul. Otra de las ventajas del estilo industrial es que su base es puramente neutra por lo que se puede introducir los colores favoritos a través de accesorios y muebles. Todo depende de tus gustos y preferencias.



