Una obra Escuela sustentable Nº 12 Mar Chiquita, Córdoba

Aprendizaje saludable y positivo

Aprendizaje saludable y positivo

Se trata de una obra de más de 300 mt2, que se hizo en 45 días con 25 toneladas de materiales reciclados, entre ellos latas, botellas, cubiertas de autos y cartón junto a materiales tradicionales. Esta institución se concibe como la única del país que funciona en un edificio integramente sustentable, construido con el método de Michel Reynolds con los siete principios de la sustentabilidad. Este proyecto, pionero en su tipo en Argentina, se ha concebido para ser modelo de autosuficiencia y respeto por el medio ambiente. Su diseño arquitectónico se centra en la utilización eficiente de los recursos naturales y la minimización del impacto ambiental. La estructura se levantó con materiales reciclados locales reduciendo la huella de carbono asociada con el transporte y la fabricación de materiales y también promoviendo la economía local.

El diseño de la escuela incorpora principios de bioconstrucción y eficiencia energética. La orientación del edificio aprovecha al máximo la luz natural reduciendo la necesidad de iluminación artificial y creando espacios luminosos y acogedores para los estudiantes. Los techos están diseñados para captar el agua de lluvia, que luego se almacena y se utiliza para riego y los servicios sanitarios, demostrando un enfoque holístico hacia la gestión del agua. Además, el edificio cuenta con paneles solares, proporcionando una fuente de energía renovable que abastece a la escuela y disminuye la dependencia de fuentes de energía no renovables.

El interior de la escuela está diseñado para fomentar un ambiente de aprendizaje positivo y saludable. Las aulas son espaciosas y ventiladas, con un diseño que facilita la interacción y el aprendizaje colaborativo. Los materiales utilizados en el interior no son tóxicos pero si sostenibles asegurando un entorno seguro para los niños. Las áreas verdes circundantes no solo actúan como espacios recreativos sino también como extensiones de las aulas.

La escuela Nº12 de Mar Chiquita es un ejemplo de como la arquitectura puede desempeñar un papel crucial en la sostenibilidad.

Al integrar prácticas de construcción ecológicas y energías renovables, proporciona un entorno de aprendizaje óptimo y educa a los estudiantes y a la comunidad sobre una manera de vivir sostenible. Este enfoque arquitectónico y holístico promueve la comprensión entre los seres humanos y el medio ambiente, preparando a las futuras generaciones para enfrentar desafíos ambientales.

Este artículo se publicó en la edición 82 de Vivir Urbano. Leer la edición completa