Una mirada Arquitectura y cine

Espacios que cuentan historias

Les espaces d'Abraxas, arq. Ricardo Bofill, Los juegos del hambre
Les espaces d'Abraxas, arq. Ricardo Bofill, Los juegos del hambre

En el cine y las series, cada elemento que aparece en pantalla tiene un propósito narrativo. Mucho más que un simple decorado, el espacio construido se convierte en un personaje silencioso que transmite emociones, revela intenciones y construye mundos. Desde una casa inquietante hasta una ciudad futurista, la arquitectura puede amplificar una historia, sugerir estados de ánimo o incluso definir el carácter de los protagonistas. Quienes recuerdan la inquietante frialdad del hotel Overlook en El resplandor, o la opresiva y monumental ciudad en Metrópolis, saben que la ambientación es clave para sostener el clima emocional de una historia. El cine ha sido, en muchos casos, una vitrina para arquitecturas reales o imaginadas que influyen en la percepción del público.

Algunas locaciones se vuelven icónicas: la casa Farnsworth de Mies van der Rohe inspira silencios en The Lake House, mientras que la imponente Villa Malaparte en Capri se funde con el drama existencial en El desprecio. En otros casos, los espacios no solo acompañan: desconciertan y generan tensión. El juego del calamar es un ejemplo reciente donde la arquitectura se convierte en protagonista. Sus escenarios, como la escalinata de colores inspirada en Escher, refuerzan el absurdo, el control y la alienación de los personajes. El uso del espacio no es casual: su geometría exagerada y sus dimensiones deshumanizadas reflejan el conflicto entre el juego infantil y la violencia brutal. La arquitectura aquí no decora: manipula, condiciona y angustia.

Algo similar sucede en El vecino de al lado, donde la arquitectura de la casa Curuchet, única obra en América Latina diseñada por Le Corbusier. Construida en 1949, lo que aparenta ser armonía se transforma en una prisión disfrazada de confort. Todo lo que se diseñó para proteger también aísla, vigila y encierra. La arquitectura en el cine no solo genera impacto visual: inspira y provoca. Nos hace pensar en cómo habitamos los espacios, cómo nos afectan y qué simbolizan. En tiempos donde el diseño forma parte de la vida cotidiana, a veces, basta con prestar atención a una escalera, una ventana o un pasillo para descubrir que, detrás de una escena, también hay una historia que se cuenta a través de muros, luces y formas.

Este artículo se publicó en la edición 88 de Vivir Urbano. Leer la edición completa