Una obra Rolling Bridge de Londres

Ingeniería cinética y elegancia

Ingeniería cinética y elegancia

El Rolling Bridge, situado en Paddington, Londres es una obra original de ingeniería aplicada al diseño urbano. Diseñado por Heatherwick Studio en colaboración con SKM Anthony Hunt Associates, el puente fue inaugurado en 2004 y forma parte de un ambicioso plan de regeneración urbana.

Su originalidad radica en su capacidad de transformarse: pasa de ser un puente peatonal convencional a una escultura enrollada con movimiento gracias a un sistema hidráulico de precisión.

Mide 12 metros de largo y está formado por ocho secciones triangulares de acero estructural, articuladas mediante bisagras y pistones hidráulicos ocultos en la baranda.

Ingeniería cinética y elegancia

Cuando está extendido es un paso peatonal pero, al activarse el sistema hidráulico, los pistones retraen progresivamente las secciones, plegándolas sobre sí mismas hasta formar un octógono que se eleva sobre una de las márgenes del río.

Este movimiento es resultado del control hidráulico sincronizado que distribuye la fuerza de manera uniforme en cada punto de articulación.

La estructura principal está fabricada en acero corten y acero inoxidable, materiales elegidos tanto por su resistencia mecánica como por su comportamiento en la intemperie.

La baranda integra los conductos hidráulicos y eléctricos, ocultos tras un diseño limpio y minimalista.

El sistema hidráulico, alimentado por una bomba eléctrica y controlado por un circuito cerrado permite que el puente se abra o cierre en aproximadamente tres minutos.

Cuando está enrollado, el Rolling Bridge libera el paso de las embarcaciones, cumpliendo con su función práctica sin necesidad de retirar piezas o alterar el entorno.

El puente es un punto de intersección entre arte e ingeniería. Su eficiencia energética, su bajo mantenimiento y durabilidad lo han convertido en un referente del diseño cinético aplicado a la infraestructura urbana, ganando el Premio de Diseño Estructural de Acero Británico 2005.

Este artículo se publicó en la edición 91 de Vivir Urbano. Leer la edición completa