El pavimento permeable es una solución que permite resolver superficies sin impermeabilizar el suelo, favoreciendo la infiltración del agua de lluvia y reduciendo el escurrimiento superficial.
Se aplica en accesos vehiculares, cocheras, patios y espacios públicos, y puede ejecutarse mediante adoquines drenantes, piezas articuladas con césped o bloques permeables.
El proceso comienza con la preparación del terreno. Se delimita el área a intervenir y se realiza la excavación hasta alcanzar la profundidad necesaria, que suele oscilar entre 25 y 40 cm según el uso previsto y la capacidad portante del suelo natural.
Luego se debe realizar una capa subrasante nivelada y compactada cuidadosamente, evitando pendientes excesivas que aceleren el escurrimiento. No debe tener deformaciones ni material orgánico como raíces, ni piedras.
Sobre la subrasante se coloca una capa separadora de geotextil no tejido, que cumple la función de evitar la migración de áridos finos hacia las capas superiores y preservar la capacidad drenante del sistema.
Luego, se ejecuta la base estructural drenante, compuesta por grava o piedra partida de granulometría controlada. Esta base, de entre 15 y 25 cm de espesor, se compacta por capas sucesivas de material, de a una por vez y actúa como reservorio temporal del agua de lluvia, permitiendo su infiltración progresiva al terreno.
Sobre la base se dispone la cama de asiento, habitualmente de arena gruesa o piedra triturada fina, con un espesor aproximado de 3 a 5 cm., nivelada sin compactar en exceso, ya que su función es absorber pequeñas tolerancias y facilitar la correcta colocación de las piezas.
Luego se colocan los adoquines o bloques permeables, en seco y de forma trabada, respetando las juntas previstas por el sistema. El alineado y la nivelación se controlan continuamente para asegurar una superficie pareja y estable.
Las juntas o celdas se rellenan con material permeable, como arena gruesa, grava fina o tierra vegetal en el caso de pavimentos con césped.
Entre las principales ventajas del pavimento permeable se destacan la reducción del escurrimiento pluvial, la disminución del calor y una mejor integración paisajística.



