En nuestro país debemos tener una estrategia antes que algo suceda, adelantarnos a los porvenires económicos de nuestro país y quien pueda hacerlo obtendrá réditos importantes.
Actualmente la situación fiscal se encuentra holgada por las retenciones a las exportaciones, impuestos al cheque, etc., y a pesar de esta recaudación, las voces resultan casi unánimes sobre las cuestiones negativas que se enfrentaron en el 2011. La inflación y la ausencia de crédito hipotecario en línea con los ingresos de la mayoría de la clase media, son los aspectos que se indican como negativos en casi todas la opiniones de los empresarios Inmobiliarios. Aún así, frente a la inflación no hay mejor refugio para los ahorros que el ladrillo en donde resguardamos el capital.
Esta falta de crédito ha potenciado el mercado de alquileres, a tal punto de casi no haber ofertas en el medio. Las inmobiliarias consultadas nos cuentan de un importante incremento en el rubro alquileres, de personas y familias foráneas que optan por una mejor calidad de vida en San Luis y lógicamente los estudiantes universitarios atraídos por la tranquilidad y la oferta educativa. Por lo tanto, las administraciones de propiedades reflejan un importante incremento y son pocos los propietarios que prefieren seguir preocupándose con las locaciones, la mayoría prefiere pasar y cobrar el alquiler por un mostrador sin tener contacto con sus locatarios. Actualmente las inmobiliarias manejadas por profesionales martilleros poseen una base de datos en donde figuran los pretensos locatarios que han ocasionado inconvenientes en locaciones anteriores, a los efectos de exigirles garantías genuinas de pago o directamente no alquilarles.
El mercado inmobiliario de San Luis ha sufrido los vaivenes de un año de alto contenido político, los porcentajes de incremento interanual no son homogéneos. El promedio general evidencia un incremento del 11,4% en dólares en los últimos 12 meses. Para los meses de abril-mayo se observó una caída en la actividad (admitamos muchos feriados, escolaridad), en junio se notó un comportamiento incierto asociado a las cuestiones electorales, salimos de las elecciones y nos encontramos con el tema del dólar, por lo que varias operaciones inmobiliarias no se cerraron por pretender los vendedores el pago en dólares.
El mercado está bastante limitado en su oferta en las operaciones desde U$S200.000 dólares hasta u$s600.000. Las casas con valores superiores tienen menos mercado y se hace más difícil su realización. La poca oferta se debe -en parte- a la gran valorización que tienen los departamentos; los dueños de esas casas a las que les queda el nido vacío comparan los valores de lo propio con el de un departamento mucho más chico y no les dan los números para realizar el cambio, Por otra parte Cuando los valores para casa familiar rondan los U$S200.000 comienzan a priorizar gustos propios y seguridad, es decir aparece la opción del country, en donde el m2 de terreno cotiza desde U$S50 a u$s100 y se observan una importante cantidad de construcciones que superan a las ventas de casas terminadas en otras ubicaciones.-
El centro sigue siendo el lugar para emprendimientos en propiedad horizontal, los precios en pozo arrancan desde los U$S1550/ m2 actualmente, ese valor en enero era de U$S1400/ m2. y pueden alcanzar los valores de U$S2200 en departamentos con llave en mano. Los más vendidos son los de pocos metros cuadrados, los que se encuentran más accesibles al bolsillo, sin embargo una importante empresa constructora de nuestro medio lanza un importante edificio de categoría superior a los existentes y ya tiene vendidos al menos 4 semipisos de valores cercanos a los U$S500.000.. y les piden más.
El balance da positivo, a pesar de la elecciones y que en el último trimestre se ve retraída la plaza debido a que se esperan definiciones de política económica tanto de índole monetaria, cambiaria y fiscal. Inversores buscan un refugio donde invertir sus ahorros y ante la ausencia de alternativas y ante la desconfianza en el mercado financiero, los vuelcan en el mercado inmobiliario.
Todos debemos realizar un esfuerzo y sobre todo los dirigentes de nuestra economía para pensar más en el usuario y menos en el inversor como fin último de los desarrollos. El inversor tiene que ser muy bienvenido, pero no para reemplazar al consumidor final.


